Tener una vivienda inteligente es algo que está cada vez más presente. Podemos comprar dispositivos muy variados, como bombillas con Wi-Fi, enchufes inteligentes, electrodomésticos que podemos controlar de forma remota… Aunque tiene muchas ventajas interesantes, lo cierto es que también hay que tener en cuenta los puntos negativos. De ellos vamos a hablar en este artículo. Vamos a explicar qué es lo peor de domotizar una casa. De esta forma, podrás decidir mejor si te interesa o no.
Las ventajas podemos decir que son más evidentes. Por ejemplo podemos nombrar el control remoto, ahorrar energía al controlar mejor los aparatos, vincular dispositivos entre sí, optimizar funciones… Pero son las desventajas las que en muchos casos pasan más desapercibidas cuando hablamos de estos aparatos.
Puntos negativos de una casa inteligente
Convertir tu vivienda en inteligente realmente no es complicado. Tampoco es caro, ya que hay dispositivos que son bastante económicos. Ahora bien, si hablamos de tener una casa completamente domotizada, con algo más que simplemente enchufes o bombillas, la cosa cambia y se hace más complicado.
Inversión inicial
Lo primero que debes saber es que domotizar una vivienda necesita una inversión inicial. Si quieres tener electrodomésticos inteligentes, poder controlar realmente tu cocina de forma remota, eso cuesta dinero. No hablamos simplemente de instalar unos enchufes con Wi-Fi, ya que eso tiene sus limitaciones.
Por tanto, el coste inicial va a ser importante. ¿Te interesa realmente gastar ese dinero? Dependerá de qué necesites, cómo quieras domotizar tu vivienda y el uso que le vayas a dar. Tal vez no te compense y decidas, al menos, esperar un tiempo antes de hacer tu casa inteligente.
Riesgos de seguridad
También hay que hablar de los riesgos de seguridad. A fin de cuentas, al tener una vivienda inteligente estamos exponiendo muchos dispositivos a la red. Son más aparatos que vas a tener conectados a Internet, con lo que ello conlleva en riesgos de ataques cibernéticos y posibles vulnerabilidades.
Cuantos más aparatos tengas en una red, más problemas puedes tener. Pero en el caso de los dispositivos inteligentes, las vulnerabilidades pueden estar más presentes. En muchos casos, son aparatos antiguos o que no reciben tantas actualizaciones. Hay ejemplos de cámaras de vigilancia en los que ha ocurrido esto que contamos.

Aprendizaje
Otro punto negativo es que la domótica requiere de cierto aprendizaje. Necesitas saber cómo funciona algo, de qué manera puedes poner en marcha un producto, etc. No se trata solo de comprar un lavavajillas con Wi-Fi y que funcione plenamente, sino que lo tendrás que configurar y saber aprovecharlo realmente.
Esto es algo que ocurre con cualquier aparato que compres, lógicamente. Pero en el caso de los dispositivos inteligentes, para aprovecharlos al máximo es más importante saber cómo utilizarlos correctamente.
Obsolescencia
Este punto es importante. Si hoy compras algún dispositivo inteligente, probablemente ahora esté de actualidad y sea útil. Sin embargo, en un periodo de tiempo puede quedar obsoleto. Tal vez salga una tecnología nueva, aparezcan otros dispositivos que puedas vincular, etc. Eso hace que esa inversión económica sea menos rentable.
Un caso habitual es que un aparato deje de recibir actualizaciones y, por ejemplo, dejes de poder utilizarlo desde el móvil cuando pase un tiempo. Podría perder compatibilidad con otros dispositivos que tengas conectados en casa.
Como ves, la domótica es algo que está muy presente hoy en día. Aunque tiene sus puntos positivos, algo que es evidente, también conviene conocer cuáles son sus desventajas. Con esto, podrás poner todo en una balanza y ver si realmente te interesa o no adquirir dispositivos de este tipo.





































