Perspectivas pymes 2025: financiamiento, recuperación de la macro y demanda interna

 

 

El sector industrial pyme cerró un 2024 complicado, aunque con indicios de desaceleración en el ritmo de caída, según un informe del Observatorio de Industriales Pymes de Argentina. Con un panorama económico marcado por la contracción productiva, el acceso limitado al financiamiento y la caída en la demanda interna, las perspectivas para 2025 dependen en gran medida de la implementación de medidas estructurales.

Claves para la recuperación en 2025

Los expertos destacan que, para revertir la situación actual, será crucial:

  1. Mejorar el acceso al financiamiento: Las pymes enfrentan dificultades para obtener crédito en condiciones razonables, lo que limita su capacidad de inversión y crecimiento.
  2. Estabilizar la economía: La inflación interanual del 166% en noviembre de 2024 sigue erosionando el poder adquisitivo y desalentando el consumo.
  3. Reactivar la demanda interna: El consumo acumula 11 meses de caída, lo que afecta directamente la actividad productiva y la generación de empleo.

El balance de 2024

El informe detalla que el nivel de actividad económica cayó un 2,1% interanual en el tercer trimestre de 2024, sumando seis trimestres consecutivos de retrocesos. Sectores clave como la construcción (-16,6%) y el comercio (-8,3%) lideraron las contracciones, mientras que el uso de la capacidad instalada en la industria se ubicó en un bajo 63,2%.

En el mercado laboral, la pérdida de 217.000 puestos registrados y casi 10.000 empresas durante el último año refleja un contexto crítico. Esta situación genera un círculo vicioso: menos empleo, menor consumo y menor actividad económica.

Luces y sombras del comercio exterior

El comercio exterior fue uno de los pocos motores en funcionamiento durante 2024. Las exportaciones crecieron un 16,9% en los primeros diez meses del año, impulsadas por un aumento del 24,6% en las cantidades exportadas. Sin embargo, la apreciación del peso argentino (40% en 2024) afectó la competitividad de los productos nacionales, un aspecto que requiere monitoreo.

Perspectivas para 2025

El informe advierte que la economía argentina parece haber «tocado fondo», pero aún carece de señales claras de recuperación sostenida. Entre las principales tendencias destacan:

  • Inflación: Aunque la desaceleración mensual ofrece cierto alivio, los niveles interanuales seguirán elevados, dificultando la recuperación del consumo.
  • Industria: La estabilización en algunos indicadores podría anticipar una leve mejora, aunque el uso de la capacidad instalada continuará siendo limitado.
  • Comercio exterior: El superávit comercial se mantendrá como un factor positivo, pero la pérdida de competitividad y el riesgo de sustitución de producción local por bienes importados siguen siendo preocupantes.
  • Mercado laboral: La contracción del empleo y la caída de empresas podrían persistir, prolongando las presiones sobre la economía doméstica.

El informe concluye que, aunque algunos indicadores macroeconómicos muestran mejoras puntuales, el camino hacia una recuperación sostenida requiere estabilización económica, políticas de incentivo a la producción y mejoras en las condiciones laborales. La llegada de Javier Milei al gobierno plantea nuevos desafíos para un sector que espera no solo «motosierras», sino también herramientas más sofisticadas que impulsen su desarrollo.