La desinflación avanzó más rápido de lo esperado en Argentina, sorprendiendo incluso a expertos como el exministro de Economía Domingo Cavallo. En su análisis, Cavallo resalta que, pese al control de la inflación y a un robusto superávit comercial, el Banco Central ha acumulado pocas reservas netas. Esto, según el economista, responde al manejo de los tipos de cambio —oficial, contado con liquidación, MEP y paralelo— en un contexto de severas restricciones cambiarias. Aunque esta estrategia ayudó a estabilizar precios, ha generado una apreciación real del peso que afecta negativamente a productores agropecuarios, exportadores y sectores industriales.
La marcha de la inflación
El monitoreo de precios online liderado por Alberto Cavallo, hijo del economista, muestra una tendencia de inflación en descenso, con tasas mensuales alrededor del 2,5%. Sin embargo, esta cifra contrasta con la inflación medida por el IPC del INDEC, debido a cambios en la actualización de precios regulados. Este manejo controlado permitió avances en la desinflación, pero Cavallo advierte que estos logros podrían ser frágiles frente a los desafíos económicos del próximo año.
El dilema del tipo de cambio
Cavallo señala que el tipo de cambio real a fines de 2024 se ubica en niveles comparables a los de 2015 y al promedio de la convertibilidad. Sin embargo, advierte que el peso presenta una apreciación real exagerada, estimada en un 20%, lo que podría erosionar la competitividad de la economía argentina. La comparación con períodos anteriores, como el final de la convertibilidad, revela paralelismos preocupantes, incluidos los riesgos de recesión y deflación.
Efectos de la apreciación del peso
Entre los principales impactos de esta apreciación, Cavallo menciona:
- Aumento de las importaciones: Desde insumos hasta bienes finales, poniendo en riesgo la producción local.
- Desaliento a las exportaciones: Especialmente en sectores agropecuarios e industriales.
- Deterioro de la cuenta corriente: Dificultando el pago de intereses de la deuda en dólares.
Propuestas para mitigar el impacto
Cavallo sugiere un plan de acción dividido en dos etapas:
- Levantamiento de restricciones cambiarias: Eliminarlas en un plazo de tres meses, promoviendo la libre intermediación en pesos y dólares. Esta medida podría inducir la entrada de capitales necesarios para fortalecer las reservas del Banco Central.
- Medidas paliativas temporales: Incluyen la reducción de retenciones a exportaciones y rebajas en aportes patronales, mitigando costos laborales sin afectar salarios.
El rol del apoyo electoral
Para Cavallo, el éxito de estas reformas depende de su aceptación popular y del respaldo electoral al gobierno de Javier Milei. La estabilidad económica requiere, según el exministro, decisiones audaces pero estratégicas, con un enfoque en el impacto político y social.
El desafío para 2025 será equilibrar la desinflación con la competitividad económica, en un contexto donde las políticas monetarias y cambiarias jugarán un rol crucial para consolidar el proyecto de estabilización liderado por el presidente Milei.







































