Renunció el presidente de FAdeA y es otro cordobés que deja el gobierno de Milei

 

 

A través de un posteo en sus redes sociales el cordobés Fernando Sibilla anunció que dejaba la presidencia de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA), cargo que ostentó durante cerca de un año.

Se trata así de otro “baja” de un funcionario oriundo de la provincia en el gobierno nacional de Javier Milei. Desde el entorno del ex Secretario de Industria del Gobierno de la Provincia de Córdoba y ex director ejecutivo de la UIC señalaron que había marcadas diferencias en torno al rumbo y al apoyo que se necesitaba para continuar con sus funciones, pese a que durante su gestión Sibilla activó un nuevo convenio colectivo de trabajo y bajó cerca del 35% del costo operativo de la fábrica.

La decisión de dejar FAdeA se da en el marco de un programa de desinversión y retiro por parte del Estado nacional en las empresas públicas. Desde el inicio de la gestión Milei FAdeA estaba en la “lista” de empresas que podrían atravesar un proceso de privatización. Pero en los últimos meses cobró fuerza la intención del gobierno provincial de hacerse de FAdeA y que pase a la órbita de la Provincia con la intención de generar mayor músculo en la alicaída industria metalmecánica de la que la fábrica de aviones puede ser protagonista.

Fadea

En su posteo Sibilla repasa algunos de los puntos de su gestión:

– Reorganización integral de una nueva estructura por unidades de negocios.
– Productividad y ahorro de costos superiores a los 8M u$s año.
– Fortalecimiento operativo de la FAA, contribuyendo a mejorar sus capacidades operativas.
– Modernización laboral con la firma de un nuevo convenio colectivo de trabajo.
– Restablecimiento de proveedores externos que estaba paralizada.
– Desarrollo industrial local con un plan de outsourcing de más de 4000 horas de trabajo especializado, generando dinamismo industrial local.
– Reactivación del MRO Comercial, recuperando certificaciones internacionales que nos permiten intervenir aviones extranjeros.
– Fortalecimiento de alianzas estratégicas, consolidando relaciones con actores globales como Etihad Engineering, Embraer y Akaer.

Y planteó -sutilmente- las diferencias en el rumbo y el estilo para encarar la gestión de la compañía pública que tiene en el Ministerio de Defensa y el Ejército a sus principales clientes:

“Sin embargo, este desafío exige que todos los actores involucrados asuman la responsabilidad de tomar las decisiones necesarias para profundizar esta senda de transformación y proyección. El tiempo que toca exige mantener el foco, la visión y el compromiso necesario para consolidar y profundizar los avances alcanzados”.