La nueva encuesta desarrollara por PwC a los principales CEO de Argentina revela un escenario de moderado optimismo entre los máximos ejecutivos locales, en un contexto marcado por la desaceleración de la inflación, expectativas de crecimiento económico y una transformación acelerada impulsada por la inteligencia artificial (IA). Sin embargo, ese clima favorable convive con desafíos estructurales persistentes, tensiones geopolíticas y un profundo impacto en el empleo y la gestión empresarial.
Según el relevamiento, el 87% de los ejecutivos argentinos espera que el PBI crezca en los próximos 12 meses, una cifra que vuelve a ubicar al país entre los más optimistas de la región y por encima de Brasil y Uruguay.
Expectativas económicas: señales de estabilización, pero sin euforia
El informe destaca que los CEO argentinos confían más en el desempeño de la economía local que en la global, una particularidad que los diferencia de sus pares internacionales. Esta percepción se apoya en la desaceleración inflacionaria —que pasó del 117,8% interanual en 2024 al 31,5% en 2025— y en la expectativa de expansión de la actividad interna.
Aun así, la inflación continúa siendo un factor de inquietud: el 38% de los ejecutivos considera que su empresa estará alta o extremadamente expuesta al proceso inflacionario en 2026, mientras que el 44% advierte una elevada exposición a la volatilidad macroeconómica global, un porcentaje superior al de otros países de la región.
En este marco, un tercio de los CEO argentinos se declara “extremadamente confiado” en el crecimiento de los ingresos de su compañía en los próximos 12 meses, superando el promedio global del 30% .
Reinvención como estrategia permanente
Más allá del contexto macro, la encuesta pone de relieve que la reinvención dejó de ser una opción para convertirse en una condición de supervivencia. El 54% de los CEO argentinos afirmó que ya comenzó a competir en sectores fuera de su negocio principal, una proporción superior al promedio global.
Entre los sectores más mencionados aparecen tecnología, retail, minería, industria manufacturera y servicios financieros, lo que refleja una estrategia de diversificación frente a la disrupción de los modelos tradicionales. Además, el 38% de los ejecutivos indicó que entre el 10% y el 19% de sus ingresos proviene de productos o servicios lanzados en los últimos tres años, con una media del 15%.
Sin embargo, el informe advierte que la preparación gerencial aún muestra brechas: solo el 28% se siente altamente capacitado para anticiparse a las disrupciones, mientras que el 33% confía en su capacidad de reacción una vez que los cambios ya se produjeron.
Inteligencia artificial: motor de competitividad y fuente de tensiones
La IA aparece como el principal catalizador de la transformación empresarial. El 76% de los CEO considera que su infraestructura tecnológica está preparada para integrarla y el 73% afirma que la cultura organizacional acompaña el cambio. No obstante, solo el 41% cree haber realizado la inversión necesaria para aprovechar plenamente sus beneficios y apenas el 49% se siente en condiciones de atraer talento especializado.
La adopción de IA avanza con mayor fuerza en áreas como productos y servicios, ventas, marketing y funciones de soporte, mientras que su uso en estrategia y planeamiento aún es incipiente. A esto se suma un dato crítico: la mitad de las empresas argentinas reconoce no contar con procesos formales para gestionar los riesgos asociados a la IA, lo que deja al país rezagado en términos de gobernanza tecnológica.
Impacto en el empleo: alerta en los niveles iniciales
Uno de los capítulos más sensibles del informe es el impacto de la IA en el mercado laboral. El 65% de los CEO argentinos anticipa una reducción del empleo en puestos junior, analistas y staff en los próximos tres años, mientras que los niveles gerenciales y ejecutivos se mantendrían relativamente estables.
Este escenario plantea un desafío doble: para las empresas, que deberán profundizar políticas de recapacitación y reconversión; y para el sistema educativo, que deberá adaptar sus programas para formar perfiles capaces de complementar la tecnología con habilidades humanas de mayor valor agregado.
Riesgos globales: ciberseguridad, geopolítica y clima
Con la inflación perdiendo centralidad, otros riesgos ganan espacio en la agenda de los CEO argentinos. El 23% identifica a los ciberataques como una amenaza alta o extremadamente alta, casi el doble que en la encuesta anterior. En respuesta, el 54% planea reforzar sus sistemas de ciberseguridad, mientras que un 33% buscará reducir la dependencia de proveedores tecnológicos de países considerados poco confiables.
En contraste, el cambio climático sigue relegado: solo el 21% de las empresas aplicó ajustes significativos en el diseño de productos o en la cadena de suministro, pese a que a nivel global el riesgo financiero asociado es ampliamente reconocido.
Argentina vuelve a atraer inversiones
El informe también destaca un renovado interés internacional por el país. El 23% de los CEO brasileños, el 13% de los uruguayos y el 10% de los estadounidenses identifican a Argentina como un destino relevante para invertir en 2026, impulsados por el potencial de sectores como energía y minería, la normalización macroeconómica y expectativas de reformas estructurales.
La encuesta de PwC muestra a los CEO argentinos más confiados que en años anteriores, pero plenamente conscientes de que el crecimiento sostenible dependerá de profundizar reformas estructurales, acelerar la adopción responsable de la IA y fortalecer la competitividad. Como resume el informe, la clave estará en equilibrar la urgencia del corto plazo con una estrategia de largo alcance, en un entorno donde la confianza, la tecnología y la capacidad de adaptación definirán quién lidera y quién queda atrás




































