Los motores productivos de Córdoba en modo cautela: sin consumo no hay rebote y sin reformas no hay futuro

La economía cordobesa atraviesa un momento de transición, con señales de estabilidad macro, pero con la actividad real todavía contenida. Desde la industria, el comercio y el agro —los grandes motores productivos de la provincia— coinciden en un diagnóstico inmediato: el consumo sigue débil. Sin embargo, advierten que aun cuando la demanda se reactive, Córdoba y el país deberán enfrentar un desafío más profundo: los altos costos que limitan la competitividad.

Así lo expresaron Marcelo Uribarren (Unión Industrial de Córdoba), Sebastián Parra (Cámara de Comercio de Córdoba) y Eduardo Riera (Sociedad Rural de Jesús María), quienes coincidieron que la provincia tiene motores productivos potentes, aunque condicionados por costos elevados, presión impositiva y dificultades para invertir.

El panorama actual muestra una actividad contenida, empresas ajustando márgenes y expectativas moderadas para 2026, a la espera de señales macroeconómicas más claras.

Industria

Desde la Unión Industrial de Córdoba, Marcelo Uribarren señaló que el problema inmediato es la caída del consumo, un fenómeno que atraviesa a todos los sectores y que incluso redujo con fuerza las importaciones de bienes en los últimos meses.

Pero advirtió que, aun cuando la demanda se recupere, el obstáculo de fondo seguirá siendo el llamado “Costo Argentino”, que deja a la industria local en desventaja frente a competidores como Brasil —con cargas impositivas que, según estimaciones empresarias, son hasta 30% menores— y China.

El mapa industrial es desigual. Mientras los complejos vinculados a energía, minería y agroindustria muestran perspectivas favorables, otros rubros enfrentan un escenario delicado:

  • Metalurgia: afectada por la menor escala productiva frente a Brasil
  • Textil y tecnología: bajo presión por importaciones y digitalización
  • Automotriz: con buen nivel de actividad, pero mayor peso de vehículos importados

Ante este contexto, Uribarren planteó que muchas empresas deberán tomar decisiones internas urgentes —reducción de costos y transformación tecnológica— sin esperar soluciones macro, porque el crédito sigue siendo caro y escaso.

Comercio

El comercio y los servicios, el mayor empleador privado de Córdoba, cerraron 2025 con una caída promedio de ventas del 4,5%, menos profunda que la del año previo, pero suficiente para seguir deteriorando la rentabilidad.

Sebastián Parra, presidente de la Cámara de Comercio de Córdoba, describió la situación como una “triple amenaza”: ventas estancadas o en baja, costos en aumento y rentabilidad en retroceso

A eso se suma la competencia desleal, tanto por venta informal en la vía pública como por plataformas internacionales que operan con menores cargas tributarias, golpeando especialmente a rubros como indumentaria, calzado y textiles para el hogar.

Las expectativas para 2026 muestran un escenario dividido: un grupo de comerciantes espera leve mejora, otro prevé estancamiento y una minoría teme un empeoramiento. Nadie, sin embargo, proyecta un rebote fuerte.

Para la Cámara de Comercio, la reactivación dependerá principalmente de crédito accesible —con plazos largos y tasas más bajas— y de una reforma tributaria integral que involucre a Nación, Provincia y municipios. También acompañan una modernización laboral que reduzca litigiosidad e incertidumbre, factores que hoy desalientan nuevas contrataciones.

A pesar de las dificultades, el sector sostiene su peso estructural: representa alrededor del 40% del Producto Bruto Geográfico provincial y casi la mitad del empleo total, lo que refuerza su rol como termómetro social de la economía.

Campo

Desde la Sociedad Rural de Jesús María, Eduardo Riera definió 2025 como un año de “siembra” institucional y estratégica. En lo productivo, la campaña 2025/26 arrancó con buenas condiciones climáticas generales.

Pero el foco del ruralismo regional va más allá de la coyuntura agrícola. La apuesta de fondo es el desarrollo del Arco Noroeste cordobés, un plan que busca transformar esa región en un nuevo polo productivo mediante inversiones en:

  • Caminos rurales e infraestructura vial
  • Energía eléctrica
  • Conectividad
  • Seguridad rural
  • Educación y formación en oficios

El objetivo es frenar el despoblamiento rural y generar condiciones para que empresas se radiquen en el interior profundo.

En el plano nacional, el reclamo histórico contra las retenciones a las exportaciones se mantiene firme, con la expectativa de reducciones graduales hasta su eliminación. Si bien el sector reconoce la necesidad de reformas estructurales, evita pronunciarse en detalle sobre los proyectos actuales por su constante modificación.

Un mismo reclamo: las reformas

Pese a sus realidades diferentes, industria, comercio y campo coinciden en un punto central: la reactivación del consumo es condición necesaria, pero no suficiente. El problema de fondo, advierten, es la competitividad.

Menos impuestos distorsivos, costos laborales no salariales más bajos, acceso al crédito e infraestructura son los ejes que se repiten en los tres sectores. También comparten una mirada: la transformación y las reformas ya no pueden postergarse.

Dentro de ese paquete, la reforma laboral aparece como la más urgente y la que el Gobierno busca priorizar en el corto plazo. Se la presenta como una herramienta directa para enfrentar dos problemas persistentes: la falta de generación de empleo registrado y el elevado nivel de informalidad.

Argentina hace más de 15 años que no crea empleo formal” y cerca de un “40% de los trabajadores se desempeña en la informalidad”, plantea Uribarren. Este escenario no solo limita derechos laborales, sino que también debilita el sistema previsional y reduce la base de aportes.

La meta principal de la reforma es incorporar a esos trabajadores al sistema formal. Esto implicaría que puedan acceder a beneficios como créditos bancarios, aguinaldo, aportes jubilatorios y cobertura de salud a través de una obra social. A la vez, se busca fortalecer las cajas previsionales mediante una mayor cantidad de aportantes.

Para Parra, las reformas impulsadas por el gobierno nacional (laboral, impositiva y tributaria) son importantes y necesarias para el crecimiento.El objetivo de la reforma laboral es reducir la incertidumbre, los costos y el alto nivel de litigiosidad que actualmente desalientan la contratación formal de personal”, analizó.