Para Nueva Chicago, este partido contra Atlanta no era uno más. Era la oportunidad de reponerse después del empate en el clásico contra All Boys. Era la chance de dar un golpe sobre la mesa, ganar en una de las canchas más difíciles del Ascenso y prenderse de lleno a la pelea de arriba. Y logró con creces pasar un partido durísimo. Ganó 2-1 y superó de principio a fin a un Atlanta que estuvo en un nivel muy por debajo de lo que los apellidos en su 11 indican pero que tuvo vergüenza deportiva para descontar en la última del partido.
Y si faltaba algún tipo de condimento para esta gran noche de fútbol, la vuelta de Luis García al León Kolbowski, lugar que fue su casa durante dos largas temporadas, coronaba un marco espectacular. ¿Y cómo no iban a salir con el cuchillo entre los dientes los jugadores del Torito si tres -Gissi, Ferracuti y Vega- de los titulares son ex Bohemios? Es que cuando el deté dejó Villa Crespo y desembarcó en Mataderos s e llevó a cinco que había dirigido durante su estadía en Atlanta.
Nueva Chicago fue más equipo y sobre todo tuvo rendimientos muy por encima de la media. Gonzalo Paz se hizo amo y señor de la defensa. Si le tiraban un meteorito lo salía a cortar igual. Emiliano Méndez fue la manija en la mitad de la cancha, y hasta se dio el lujo de convertir el primer gol del encuentro (recuperó en el medio, descargó y metió un bombazo al segundo palo) y Cocimano, que cada partido juega mejor, fueron los puntos más altos del equipo de García. Cabe destacar que Robledo se comió un penalazo minutos antes del entretiempo y eso podría haber significado el empate del Bohemio.
Con este triunfazo, Chicago quedó en la segunda plaza de la Zona B. Atlanta suma cuatro derrotas consecutivas y empieza a mirar más cerca el descenso que el Reducido…

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