
Tener un repetidor Wi-Fi en casa, es una de las opciones para mejorar la red inalámbrica. Puede ser útil para tu día a día, para conseguir mayor velocidad, estabilidad y poder conectar dispositivos de todo tipo. Sin embargo, no siempre funciona correctamente. En muchos casos, esto ocurre si no lo tienes bien ubicado. Por ello, vamos a hablarte de algunas pruebas que puedes realizar.
El objetivo es tener el repetidor en el mejor lugar posible y así aprovecharlo al máximo. Esto te permitirá jugar online con garantías, visualizar contenido en Streaming sin cortes o conectar múltiples dispositivos y no tener problemas.
Pruebas a realizar
Puedes llevar a cabo una serie de pruebas que te ayuden a conocer si la ubicación del repetidor es la adecuada o no. Esto te permitirá usar el aparato correctamente y no tener limitaciones de ningún tipo.
Verificar la señal
Lo primero que puedes hacer, es verificar la señal. Puedes hacerlo con tu móvil u ordenador, por ejemplo. Basta con buscar red inalámbrica y ver si la señal es potente o no. En función del dispositivo, lo puedes ver de forma visual, pero también te podría mostrar una barra con un porcentaje.
Si ves que la señal que te llega es muy débil, es muy probable que sea por tener el repetidor en un mal lugar. Al cambiarlo a otro sitio, podrías lograr una señal más potente y reducir así problemas.
Comprueba la velocidad
También tienes la opción de comprobar la velocidad. Para ello, lo ideal es hacer un test de velocidad y ver cuánto te llega exactamente. No obstante, ten en cuenta que esto no va a ser algo 100% exacto para ver si lo tienes o no bien ubicado, pero sí puede resultar de gran ayuda para hacerte una idea.
En caso de que compruebes que te llega muy poca velocidad, podría significar que tienes mal ubicado el repetidor. Cambiarlo a otro sitio, puede venir bien.
Ponlo en diferentes lugares
Otro paso más que puedes dar, es ubicarlo en diferentes lugares. De esta forma, podrás comprobar lo que hemos explicado anteriormente: ver la velocidad y verificar la señal. Por ejemplo, puedes ponerlo justo al lado del router y hacer esas pruebas para tener una base desde la que vas a partir.
Posteriormente, podrás ir probando en diferentes lugares y así ver si realmente lo tenías o no bien ubicado. En caso de que sea posible, intenta ponerlo en el lugar en el que reciba una señal más potente.
Analiza lo que hay alrededor
Una alternativa a todo lo que hemos explicado, es analizar lo que tienes a tu alrededor. Puedes observar si está o no bien ubicado, al ver si hay materiales que puedan afectar negativamente al repetidor inalámbrico o incluso interferencias que comprometan la velocidad y estabilidad.
Por ejemplo, es clave que no tengas objetos metálicos o grandes paredes cerca. También ver si tienes dispositivos Bluetooth, teléfonos inalámbricos o incluso un microondas, ya que, al usar los 2,4 GHz, puede provocar un mal funcionamiento.
En definitiva, estos son algunos pasos que puedes dar para ver si tienes o no bien ubicado el repetidor Wi-Fi. En caso de que veas que no está en un buen lugar, siempre puedes cambiarlo a otro y aprovechar así al máximo la velocidad y estabilidad.
Preguntas frecuentes
¿Qué alternativas puedo usar a un repetidor Wi-Fi?
Puedes utilizar un sistema Mesh o dispositivos PLC, que te permitirán llevar la conexión de un lugar a otro.
¿Qué aparatos necesitan mejor conexión Wi-Fi?
La televisión, una videoconsola o un ordenador, son algunos equipos que requieren de una conexión más estable y veloz.
¿Puedo tener más de un repetidor?
Sí, podrías tener más de un repetidor Wi-Fi en tu casa. No obstante, puedes usar alternativas como un sistema Mesh.
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