Para crear copias de seguridad podrías utilizar un ordenador olvidado que tienes en casa y que ya no usas. Es un equipo válido y que cuenta con varias peculiaridades que hacen que sea una opción ideal, incluso más fiable que utilizar dispositivos más actuales o la nube. Vamos a hablarte de por qué y también te daremos algunos consejos para que tengas en cuenta.
Un PC olvidado, la mejor opción para copias de seguridad
Utilizar un ordenador viejo que ya no usas como el principal es muy útil para que crees copias de seguridad. Los principales motivos son los siguientes:
- No lo conectas a Internet.
- Facilidad para ampliar el almacenamiento.
- Los datos son tuyos.
- Convertirlo en una nube privada.
El primer motivo es que ese ordenador antiguo puedes tenerlo sin conexión a Internet. Esto evita ataques informáticos a través de la red como podría ser el ransomware con capacidad para cifrar los archivos. Un dispositivo moderno, y que utilices en tu día a día, siempre tendrá conexión a Internet.
Además, podrás ampliar fácilmente el almacenamiento. A diferencia de tener un disco duro externo, por ejemplo, que va a contar con un espacio limitado, a un PC antiguo le vas a poder añadir algún HDD o SSD con facilidad y ampliar la capacidad disponible.
También hay que mencionar que tendrás el control total de tus datos, incluso si decides convertirlo en una nube privada. No vas a depender de servicios de terceros, como serían las plataformas de almacenamiento en la nube como Google Drive o Dropbox.
Qué tener en cuenta al usar un PC antiguo como backup
Aunque utilizar un PC antiguo para copias de seguridad sea una buena opción, sí debes tener en cuenta algunas cosas para no tener problemas. Lo principal es esto:
- Las unidades de almacenamiento tienen fecha de “caducidad”.
- Podrían ser más lentos.
- Consumen más energía.
- Posible incompatibilidad con tecnología moderna.
Ten en cuenta que los ordenadores antiguos podrían estar utilizando unidades de almacenamiento que tienen ya muchos años. Según datos de Kingston, la vida útil media de los SSD es de 8 años y de los HDD es de 4 años. No significa que no puedan durar bastantes más años, especialmente los HDD, pero debes ser consciente del riesgo. Kingston también señala que los SSD modernos presentan una tasa anualizada de fallos del 0,9%, frente al 1,7% de los discos duros mecánicos.

















