Si viajas y te hospedas en hoteles, es muy común ver que hay diferentes redes Wi-Fi a las que puedes conectarte. Por ejemplo, es habitual que haya una red en la zona de recepción y otra en cada una de las plantas. Lo lógico sería pensar que si te conectas al Wi-Fi de tu planta, la conexión funcionará mejor. Sin embargo, esto no siempre es así. Vamos a explicarte por qué ocurre.
No siempre es mejor el Wi-Fi de tu planta de hotel
Si ves que puedes conectarte a un Wi-Fi que esté en tu misma planta de hotel, no siempre va a ser la mejor opción. Los motivos principales son los siguientes:
- Posible sobrecarga de usuarios.
- Te conectas a un repetidor de poca calidad.
- Punto de acceso en distinta frecuencia.
- Interferencias con otros aparatos cercanos.
Cuando te conectas a un Wi-Fi en un hotel, lo habitual es que lo hagas a un repetidor. Este aparato va a recibir la señal del router o punto de acceso principal y no siempre la reciben por cable. Esto puede suponer que reciban ya una señal debilitada, aunque tú veas que esa red tiene mucha más potencia. Podrías recibir menos velocidad que si te conectas al de otra planta o al router principal, si fuera posible.
También podría haber mayor saturación por sobrecarga de usuarios. Tal vez en tu planta haya más huéspedes, algo habitual en muchos hoteles que prefieren llenar primero una planta y concentrar allí a los clientes, en vez de tener varias ocupadas, por logística. Esto puede dar lugar a que el Wi-Fi en esa planta esté muy sobrecargado, pero el de la planta de arriba o abajo esté sin usuarios.
Además, está el problema de conectarte a un repetidor que no tenga buena calidad. Esto puede dar lugar a cortes y problemas comunes. No siempre elegir la conexión de tu planta va a ser la mejor solución. Incluso podría tener interferencias con otros aparatos cercanos.
Qué debes hacer
Lo mejor es que hagas pruebas para ver a qué red inalámbrica te conviene más conectarte. Si tienes disponibles varias, prueba a elegir otra distinta e ir comparando. Puedes realizar lo siguiente:
- Test de velocidad.
- Navega normalmente.
- Prueba diferentes frecuencias.
Lo primero que puedes hacer es un test de velocidad conectándote a las diferentes redes Wi-Fi que haya disponibles en tu hotel. Esto te permitirá saber si la velocidad es o no adecuada. Podrías notar diferencias importantes entre una planta y otra, por lo que podría ser útil realizar un cambio.


















