VPN y navegador privado, ¿tiene sentido usar esta combinación para navegar?

Sí, tener una VPN instalada y usar un navegador privado puede ser muy útil si tu objetivo es mejorar la privacidad en Internet. Son perfectamente complementarios y cada aplicación puede ayudarte a su manera. Esto te permitirá tener tus datos personales a buen recaudo y reducir el riesgo de que terminen en malas manos. Vamos a darte algunas recomendaciones para que puedas poner en práctica.

Por qué combinar VPN y navegador privado

Cuando instalas una VPN, eso no significa que tu navegación sea automáticamente privada. De igual forma, tener un navegador privado instalado no va a ocultar tu dirección IP. Al usar ambas herramientas al mismo tiempo, sí que podrían complementarse y lograr funciones diferentes.

Cómo te protege una VPN:

  • Cifra el tráfico entre tu dispositivo y el servidor al que te conectas.
  • Oculta la dirección IP pública.
  • Hace que sea más difícil que tu proveedor te rastree.
  • Puede saltarse restricciones geográficas.
  • Útil para mejorar la seguridad en redes Wi-Fi públicas.

De qué manera te protege un navegador privado:

  • Bloquea rastreadores.
  • Bloquea cookies de terceros.
  • Te protege frente al fingerprinting.
  • Mejora el aislamiento de sitios web.
  • Menos probabilidad de scripts publicitarios abusivos.

Cuándo conviene usar VPN y navegador privado

Es útil combinar el uso de VPN y navegador privado siempre que tu objetivo sea mejorar la privacidad. Además, es especialmente importante si sueles conectarte mucho a redes Wi-Fi públicas, en lugares como aeropuertos, centros comerciales, hoteles o restaurantes.

También viene bien para reducir el seguimiento publicitario, además de separar tu identidad en Internet respecto a la dirección IP. Podemos decir que ambas opciones crean una capa adicional de privacidad y es muy interesante para reducir la información personal que queda expuesta en Internet.

Ejemplos de uso

Puedes utilizar una VPN y navegador privado en situaciones como las siguientes:

  • Compras online.
  • Durante tus viajes.
  • Teletrabajo.

Por ejemplo, la VPN podría proteger la conexión al conectarte al Wi-Fi de un hotel, mientras que el navegador privado reduce el rastreo durante la navegación. Además, al comprar por Internet la VPN evita exponer la IP y el navegador privado puede ayudar a bloquear la publicidad y posibles rastreadores.