En medio del dolor por un nuevo aniversario de la muerte de su hijo, Soledad dialogó con Vía Córdoba sobre el camino recorrido, lo que espera y lo que siente en esta fecha tan difícil de transitar.

Soledad Laciar es fuerte, valiente y clara. Habla sin filtros y con la sabiduría de quien ha repasado mil veces las páginas de una causa, que no es cualquier causa: se trata del crimen de su hijo, Blas Correas.
“Se acercan las fechas y es complicado. Se empieza a hablar más, la gente te entra a hablar más, te miran con cara de ‘ya llega la fecha’ y empiezan las caras de circunstancias. A mí no me pasa con el cumpleaños, pero sí con el 6, todos los 6 para mí son horribles, ni hablar de 6 de agosto, ¿no? Yo quisiera dormirme el 5 y despertarme el 7”, dijo Laciar sobre cómo transita un nuevo aniversario, con un dolor que no cesa pero que es distinto cada año.
“Nunca había dejado de trabajar, siempre he tratado de seguir con la rutina y este año he decidido que me voy a permitir lo que tenga ganas. Dije que no voy a trabajar. No sé si iré al cementerio, no lo sé, no es un lugar donde yo no me hallo con Blas, simplemente voy cuando tengo ganas”, contó.
Para la mamá de Blas, el proceso y su lucha van a seguir, ya que considera que en algún momento habrá un segundo juicio. Aunque sus expectativas sobre eso no son las mejores. “Va a terminar ese juicio y yo voy a seguir con las mismas preguntas con las que arranqué: por qué estas personas estaban en la calle cuando no debieron estar. Y tampoco va a haber nadie en esta segunda parte que me dé esa respuesta”, agregó.














