Instalar una extensión VPN en el navegador es un proceso sencillo y, además, vas a encontrarte con muchas alternativas. Sin embargo, esto puede suponer un riesgo importante. Más allá de las limitaciones que vas a tener respecto a instalar un programa en tu dispositivo, puedes encontrarte con complementos que son un fraude. Un informe reciente realizado por investigadores de seguridad de Socket ha detectado cientos de extensiones falsas.
Cuidado al instalar VPN en el navegador
En concreto, son 737 las extensiones falsas las que han detectado. Eran complementos que afirmaban ofrecer servicios de VPN y proxy SOCKS5 y se publicaron bajo 40 cuentas de desarrolladores, con un total de 75.486 instalaciones.
Muchas de estas extensiones son aplicaciones de pago que venden acceso a servidores VPN que realmente no existen. Otras se encargan de secuestrar el proxy del navegador y empezar a registrar datos, además de otras que suplantan la identidad de VPN legítimas y conocidas, como NordVPN, ExpressVPN, CyberGhost o Surfshark.
Los investigadores identificaron que muchas extensiones anunciaban planes de pago con servidores en Japón, Singapur, Canadá, Australia y Turquía. Sin embargo, estos servidores no existían, ya que sus nombres de host no se resolvían en las consultas DNS.
Algo que llama la atención, es que todas estas extensiones estaban en la tienda de Google Chrome. Esto demuestra la facilidad que tienen los atacantes de crear complementos falsos y que puedan estar disponibles para su descarga. Los investigadores de Socket recuerdan que apenas cuesta 5 dólares (algo menos de 5 euros, al cambio actual) abrir una nueva cuenta de desarrollador.
Qué buscan con estas extensiones falsas
Principalmente, lo que buscan los atacantes es redirigir el tráfico a páginas falsas. En vez de entrar en la web legítima del banco, por ejemplo, la víctima es redirigida a una página que parece igual, pero la cual van a usar para robar las credenciales de acceso.
También pueden usar estos complementos para espiar. Pueden registrar información de navegación, de los sitios visitados y cómo la víctima interactúa en Internet. Estos datos son valiosos, ya que podrían venderlos a terceros o usarlos en campañas de phishing y otros ataques.


















