¿Realmente ahorras mucha luz si apagas una regleta por las noches?

El consumo fantasma es todo el gasto prescindible de tu vivienda y puede suponer una parte importante del total de la factura. También puedes incluir aquí una regleta que mantengas siempre encendida. Pero, ¿realmente supone un gasto importante? Vamos a hablarte de ello, ya que es importante diferenciar entre lo que gasta la regleta en sí y el consumo que pueden tener otros aparatos conectados a ella.

¿Consume mucho una regleta conectada?

Una regleta conectada a la electricidad no consume apenas energía. Generalmente, el consumo de una regleta está próximo a 0 W. Suele consumir entre 0,3 y 0,5 W. Para que te hagas una idea, una bombilla de bajo consumo suele consumir sobre 8 W, por lo que una regleta gasta mucho menos.

Por tanto, mantener una regleta de, por ejemplo, 0,5 W, encendida todo un mes, apenas supone unos 360 Wh. Si tienes una tarifa de, por ejemplo, 0,15€ el kWh, estamos hablando de que todo ese mes vas a pagar unos 0,05€ por esa regleta que tienes conectada.

El gasto total es muy pequeño. Vas a tener mucho más margen para ahorrar energía en cosas del día a día como apagar un poco antes el horno y aprovechar el calor residual, subir un grado la temperatura del aire acondicionado o evitar abrir y cerrar en exceso el frigorífico.

Ten en cuenta, eso sí, que hay regletas inteligentes que podrían consumir algo más que una tradicional. No obstante, este tipo de dispositivos también permite cosas como controlar cada conector y así encender o apagar cosas de forma individual. Podrás gestionar mejor el encendido y apagado de todo tipo de aparatos.

Por qué apagar por completo la regleta para ahorrar

Sin embargo, apagar por completo la regleta, siempre que sea posible, sí que puede ayudarte a ahorrar mucho más. La cuestión no es solo la regleta en sí, como hemos explicado, sino todo lo que podrías tener conectado a ella. Es ahí donde sí podrías tener un margen de ahorro significativo.

Por ejemplo, podrías tener la televisión conectada a la regleta, además de altavoces y otros aparatos. Aunque no tengas la TV encendida, al estar en stand by sí que va a consumir algo. Según la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), el consumo fantasma puede suponer sobre un 11% del total anual y la televisión es un ejemplo claro.

Nuestra recomendación, en estos casos, es que apagues por completo la regleta siempre y cuando tengas electrodomésticos y dispositivos conectados a ella continuamente. Podrás reducir el consumo fantasma y así abaratar el coste total de la factura eléctrica.

En definitiva, apagar una regleta sí que puede ayudarte a ahorrar energía en casa. Sin embargo, no hablamos solo del aparato en sí, sino más bien de todo lo que podrías conectar a esa regleta. Si tienes cosas como una televisión, por ejemplo, al apagarla por completo vas a acabar con el consumo fantasma y reducir la factura mensual. Recuerda que el gasto fantasma puede pasar del 10% del total de la factura si te descuidas.

Preguntas frecuentes sobre el consumo de las regletas

¿Cuánto consume realmente una regleta encendida?

Una regleta conectada apenas consume energía, generalmente entre 0,3 y 0,5 W. Mantenerla encendida durante un mes equivale a unos 360 Wh, lo que supone un coste de apenas 0,05€ con una tarifa de 0,15€ el kWh.

¿Merece la pena apagar la regleta por la noche?

El ahorro por apagar solo la regleta es mínimo, ya que su consumo individual es muy bajo. El verdadero ahorro llega cuando se apagan también los aparatos conectados a ella, como la televisión o los altavoces.

¿Qué es el consumo fantasma?

Es todo el gasto eléctrico prescindible que se produce en una vivienda, como el de aparatos que quedan en stand-by. Según la OCU, este consumo puede suponer hasta un 11% del gasto eléctrico anual.

¿Consumen más las regletas inteligentes que las tradicionales?

Sí, las regletas inteligentes pueden consumir algo más que una regleta tradicional. A cambio, permiten controlar cada conector de forma individual para encender o apagar aparatos según convenga.