Cuando la conexión de Internet falla o empieza a ir lenta, algo habitual suele ser pensar en contratar una tarifa superior. Aunque esto pueda tener sentido en algunos casos, lo normal es que no sea necesario. Antes de tomar esta decisión, debes revisar bien el router y comprobar qué puede estar fallando.
Qué revisar en el router
Tal vez solo necesites realizar algún pequeño cambio o ajuste. Esto podría ayudarte a tener una conexión más veloz y estable, además de conectar dispositivos de todo tipo.
Haz un test de velocidad por cable
Lo primero que deberías hacer es una prueba de velocidad por cable. No te quedes solo con lo que ofrezca un test cuando te conectas de forma inalámbrica, ya que podrías recibir menos velocidad y no ser culpa de la tarifa contratada. Puede afectar la distancia, obstáculos, posibles interferencias, etc.
Al usar cable de red conectado directamente al router, podrás obtener una imagen muy real de la velocidad que recibes.
Cambia la ubicación del router
Otro paso más que puedes hacer en el router, es cambiarlo de lugar. Si lo tienes en una zona cerrada, como podría ser un armario, eso puede hacer que la señal no llegue correctamente a los aparatos que vas a conectar. Tampoco deberías tenerlo junto a paredes gruesas o muros, así como dispositivos que generen interferencias.
Intenta poner el router en una zona central, desde donde reparta la señal correctamente. No lo ubiques en sitios donde reciba luz directa del sol, ni cerca de otros aparatos que puedan provocar que se sobrecaliente.
Elige la frecuencia correcta
En la mayoría de casos, vas a poder conectar tus dispositivos a diferentes frecuencias. Lo habitual es que sean doble banda, lo que significa que puedes utilizar la de los 2,4 y 5 GHz. Algunos permiten también la de los 6 GHz. Es importante que elijas la frecuencia correcta y así aprovechar la señal.
La de los 2,4 GHz es ideal para conectar tus aparatos desde más lejos, pero debes ser consciente de que la velocidad es más limitada y es más sensible a interferencias. En cambio, los 5 y 6 GHz permiten ganar en estabilidad y velocidad, aunque tienen un menor alcance.
Desconecta lo que no necesitas
Otro paso más que deberías dar, antes de pensar en cambiar la tarifa de Internet, es desconectar dispositivos que no necesites y puedan estar saturando la red. Aunque los routers actuales están diseñados para soportar muchas conexiones, no significa que no aparezcan problemas cuando la cifra aumenta demasiado.
Podrías tener muchos dispositivos inteligentes en tu casa y no siempre vas a necesitar que estén conectados permanentemente a la red. Pueden ser sensores, por ejemplo. Desconectar aquello que no uses va a permitir que el router esté más liberado.

Elige el canal del Wi-Fi adecuado
Al igual que es importante elegir la frecuencia a la que conectar los dispositivos, también lo es utilizar el canal del Wi-Fi adecuado. Especialmente, esto es sensible al usar la banda de los 2,4 GHz, que tiene un menor ancho de canal y puede saturarse con mayor facilidad.





















