Cuáles son los consumos fantasmas más importantes en invierno y que afectarán al gasto en electricidad

El consumo fantasma es un problema que afecta durante todo el año, pero puede aumentar en determinadas épocas, como el invierno. Al utilizar electrodomésticos que, tal vez, no uses el resto del año, podría dar lugar a un mayor consumo innecesario. El consumo fantasma es todo gasto de electricidad prescindible y que ocurre por tener algo enchufado a la corriente, por ejemplo, aunque no esté en funcionamiento.

Consumo fantasma en invierno

Aunque esto no suele suponer un gasto muy grande, la suma de todo sí que puede aportar bastante a la factura de la luz. Siempre que puedas reducir el gasto fantasma, podrás ahorrar dinero cada mes. Según la OCU, el consumo fantasma puede suponer el 11% del total de la factura en Europa.

Iluminación

Un ejemplo es la iluminación. En invierno, las horas de luz son menos que en verano. Además, solemos pasar más tiempo en casa, por lo que es más probable que enciendas luces que no utilices en otros meses del año. Pueden ser lámparas, bombillas en diferentes lugares de la casa, etc.

No solo hablamos del hecho de tenerlas encendidas durante más horas, sino que podrías tener, por ejemplo, una lámpara conectada a la corriente, aunque no la tengas encendida en ese momento. Solo por este simple hecho, ya va a consumir algo de energía.

Secadora

También hay que mencionar determinados electrodomésticos que podrías usar en invierno y que no son tan habituales en verano. Un ejemplo claro es la secadora. En verano, al ser mayor la temperatura, además de los días soleados, basta con dejar que la ropa se seque al aire libre. En cambio, en invierno suele ser necesario usar la secadora.

Al conectar este tipo de electrodomésticos, podría tener una pantalla digital que va a permanecer encendida, aunque no lo estés utilizando siempre. Eso va a consumir electricidad continuamente, aunque sea muy poca. Según el modelo, puede consumir entre 0,1 y 2 W.

Pareja de lavadora y secadora blancas instaladas bajo una encimera en una zona de lavandería.
Instalar la secadora en un espacio ventilado y utilizar programas adecuados son claves para reducir el consumo eléctrico en el hogar.

Termostato inteligente

Además, hay que hacer mención al termostato inteligente. Es un aparato que puedes vincular a la calefacción de tu vivienda y controlar la temperatura, incluso si te encuentras fuera de casa. Esto supone que tenga que estar conectado y consumiendo energía, aunque no lo uses continuamente.