Turismo científico: los volcanes de Córdoba

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Turismo científico: los volcanes de Córdoba

A través del Centro de Investigaciones en Ciencias de la Tierra, la unidad ejecutora del Conicet y la Universidad Nacional de Córdoba, arribamos a su reciente propuesta denominada «Tres historias cordobesas».

Enmarcadas en el contexto del «turismo científico», conocemos la primera de ellas.

La describe el doctor en Astronomía Guillermo Goldes.

«Imaginemos un viaje de exploración desde la ciudad de Córdoba a las Sierras de Pocho. Cruzaríamos por Bosque Alegre, luego por la Pampa de Achala para llegar como primera parada a Mina Clavero. De allí hacia el norte, hasta Taninga, sería un paso. En Taninga tomaríamos hacia el oeste, cruzando la Pampa de Pocho. Los primeros volcanes ya estarían a la vista: el Ciénaga, el Véliz, a la distancia el Yerba Buena. Pensemos en ascender a alguno de esos volcanes, junto a algún experto que, desde la cima, pudiera explicarnos sobre el origen de ese primitivo paisaje. En tren de imaginar, podríamos luego alojarnos en Taninga, para seguir explorando desde temprano al día siguiente.

Así lo haríamos, esta vez penetrando en los pueblos escondidos entre sierras y volcanes, y charlando con la gente del lugar: no bastan los investigadores expertos para conocer un lugar, un terruño. Es necesario hablar con sus pobladores, que tienen conocimiento de primera mano por haber vivido allí, haberse criado en esos parajes, haberlos disfrutado y sufrido allí.

En nuestra imaginación, después de esa segunda jornada de trabajo y exploración, podríamos volver a Córdoba.

Bueno, ahora ya no tenemos que imaginarnos nada, porque ese viaje de exploración se realizó y se registró íntegramente en video, y lo vamos a compartir. Se llama «Los Volcanes de Córdoba», y se hizo con el apoyo del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la provincia de Córdoba y desde la Universidad Nacional de Córdoba. Los geólogos que te invitan a compartir este viaje son Iván Petrinovic y Edgardo Baldo, del CICTERRA (UNC+CONICET).

Desde allí, en plena Ciudad Universitaria, partimos. Al llegar, y luego de reconocer el terreno, subimos al volcán Ciénaga, bordeamos el volcán Véliz, vimos evidencias de grandes erupciones volcánicas pretéritas, comenzamos a comprender la historia del lugar. Pero también dialogamos con la gente del lugar, comimos sus comidas, escuchamos sus historias. Y ahora te las contamos».