Termina el verano y eso significa, entre otras cosas, que la temperatura empieza a descender. Ya no necesitas encender el aire acondicionado, por ejemplo. También puedes ahorrar en la factura de la luz incluso con el frigorífico, con un pequeño cambio. Te vamos a contar en qué consiste y por qué realmente es útil para pagar menos en la factura cada mes. Vas a ver que, con un pequeño gesto, puedes empezar a gastar menos electricidad hoy mismo.
Consiste en ajustar bien la temperatura del frigorífico, en subirla un grado. Y sí, no necesitas tener la misma temperatura en verano que en los meses más fríos. Ajustarla correctamente, puede ayudarte a ahorrar energía, ya que precisamente la temperatura es uno de los parámetros más importantes para gastar menos.
Sube la temperatura del frigorífico
Al igual que ocurre con el aire acondicionado o con la calefacción, mantener la temperatura correcta es fundamental para ahorrar. En el frigorífico, no necesitas poner una temperatura demasiado baja. Cada grado puede hacer que gastes o ahorres sobre un 7%. El aparato va a tener que funcionar a mayor potencia cuanto menos sea la temperatura.
Pero, ¿por qué subir un grado la temperatura del frigorífico ahora? El motivo es que, en los meses de verano, la temperatura es más alta. Eso significa que, al abrir la puerta, necesita mantener la temperatura más para evitar que los alimentos se deterioren. Como hace más calor fuera, la temperatura del frigorífico, aunque sea momentáneamente, puede subir más.
En cambio, en los meses de invierno ese problema es menor. Cuando abres la puerta, no entra aire a tanta temperatura. Por tanto, puedes subir un grado y vas a mantener los alimentos perfectamente conservados. No obstante, el consejo siempre es evitar abrir demasiado la puerta del frigorífico o mantenerla abierta más del tiempo necesario.

Pon la temperatura correcta
Es muy importante que pongas la temperatura correcta. Lo aconsejable es que esté entre 4 y 6 grados. Por ejemplo, si tenías la temperatura a 4 grados en verano, puedes subirla a 5 ahora que llegan meses de menor temperatura. Eso te ayudará a, al menos parcialmente, ahorrar en la factura de la luz.
Respecto al congelador, lo puedes poner a unos -18 grados. No necesitas ponerlo a menor temperatura, ya que no es necesario, y el consumo sería bastante mayor. Controla, por tanto, a qué temperatura pones tus aparatos y ten en cuenta que cuando acabe el verano y la temperatura baje, puedes subir un grado la temperatura del frigorífico.
Más allá de eso, también conviene mantener el frigorífico en buen estado. Puedes asegurarte de que no acumula hielo, por ejemplo. También, en caso de que tengas un modelo muy antiguo, puede ser interesante cambiarlo por uno más reciente, con mayor eficiencia energética, y así lograr abaratar el coste que pagas cada mes por la energía.
En definitiva, un gesto tan pequeño como subir un grado la temperatura del frigorífico, puede ayudarte a ahorrar electricidad ahora que termina el verano. Puedes aprovechar el descenso de las temperaturas, para ahorrar en la factura de la luz. Si usas la domótica, puedes ver qué aparatos hay conectados al Wi-Fi y comprobar que tienes el frigorífico.






































