Aunque no sea algo tan habitual, sí que puede ocurrir que la conexión de Internet de tu vivienda deje de funcionar. Podría pasar si el operador tiene algún problema, si hay una obra en tu calle y ha habido un corte, si tu router ha dejado de funcionar… Pero, ¿qué puedes hacer ante estas situaciones? Vamos a hablarte de algo muy sencillo que puedes tener en cuenta para poder seguir navegando con normalidad desde cualquier dispositivo.
El objetivo es que no pierdas conexión y puedas seguir trabajando, usando redes sociales o cualquier cosa en la red. Esto te permitirá tener conexión en tu ordenador, pero también en dispositivos móviles y otros equipos que puedas tener en casa conectados a la red. Vas a ver que es sencillo y, además, lo vas a poder aprovechar de varias formas.
Usar Internet cuando hay problemas de conexión
La solución es muy sencilla: compartir datos móviles. Si tu fibra óptica falla, si ves que no tienes conexión, lo que puedes hacer es compartir datos desde otro dispositivo. Esto va a permitir que puedas conectar tu ordenador a la red y sigas teniendo conexión. Lo único que necesitas es un teléfono móvil con la capacidad de compartir datos (la mayoría tienen esta función) y cobertura suficiente.
Además, una opción muy interesante es la de usar un móvil viejo y que actúe como router. Simplemente lo vas a ubicar en algún lugar de tu vivienda, donde mejor cobertura haya o donde te conectes, y crearás una red Wi-Fi para que otros aparatos puedan conectarse a ella y tener así conexión.
Ten en cuenta que puedes compartir datos móviles creando una red Wi-Fi, pero también a través de cable. Esto último podría permitir alcanzar una mayor velocidad y estabilidad. En este sentido, puedes aprovechar la función de los routers ASUS con USB, a los cuales puedes darle a compartir Internet por cable desde tu móvil, conectarlo por USB y automáticamente se configura el router. Podrías seguir navegando exactamente igual.

Ten en cuenta las limitaciones
Aunque puedas compartir datos móviles, y conectarte a Internet con otros dispositivos, sí debes saber que hay determinadas limitaciones. Por ejemplo, necesitas que la cobertura sea buena. Hoy en día, gracias al 4G y 5G, esto es menos problema; pero podrías vivir en una zona donde la señal no llegue demasiado bien.
Además, también debes tener en cuenta la limitación de los datos móviles. Esto va a depender de la tarifa que tengas contratada. Tal vez tengas muchos gigas disponibles, por lo que no deberías de tener problemas, pero podrías tener una tarifa más limitada y que se agoten a poco que veas un vídeo de YouTube en alta definición.
Otra limitación va a ser el dispositivo que uses para compartir datos. Es importante que sea un aparato que tenga buena velocidad y no se sature si conectas demasiadas cosas a él. Un móvil reciente, por ejemplo, puede ser suficiente para el objetivo de dar Internet al resto de la vivienda.
En definitiva, si deja de funcionar tu Internet en casa, puedes optar por compartir datos móviles y poder tener conexión sin problemas. Incluso podrías compartir Internet por cable y tener así mayor estabilidad.




































