Bonos y acciones en alza: el mercado confía en un futuro sin déficit fiscal en Argentina

 

El mercado financiero argentino experimenta un rally alcista sostenido en bonos y acciones, impulsado por una creciente confianza de inversores locales e internacionales en la capacidad del país para mantener un superávit fiscal y una economía más estable.

De acuerdo con el análisis del economista Salvador Di Stéfano, los números hablan por sí solos: los bonos cortos como AL29 y AL30, que al inicio de la gestión de Javier Milei rendían alrededor del 60% anual, hoy ofrecen tasas de 13% y 13,8%, respectivamente. Por su parte, los bonos más largos, como AL35, AE38 y AL41, se encuentran en retornos anuales del 11,6%, 11,9% y 10,8%. Estas cifras reflejan un cambio drástico en la percepción del riesgo soberano argentino.

El riesgo país, que el 11 de diciembre de 2023 alcanzaba los 1.935 puntos, ha caído a 772 puntos, acercándose a niveles históricos bajos. Aunque aún duplica el riesgo de algunas empresas locales, esta reducción marca un cambio significativo en el panorama financiero del país.

Claves del cambio de tendencia

Varios factores explican este optimismo:

  1. Superávit fiscal y estabilidad monetaria: La consolidación de un presupuesto equilibrado, la ausencia de emisión monetaria y el fortalecimiento de las reservas internacionales son pilares que han captado la atención de los inversores.
  2. Gestión política efectiva: Decisiones estratégicas como los vetos en el Congreso y la resolución de conflictos con empresas estatales como Aerolíneas Argentinas han reforzado la imagen presidencial y generado confianza en la continuidad de las políticas económicas.
  3. Contexto internacional y acuerdos bilaterales: La reciente reunión entre el presidente argentino y su par electo de Estados Unidos abre la puerta a acuerdos bilaterales para 2025, que podrían traducirse en un mayor ingreso de capitales.

Impacto en el mercado

La mejora en los indicadores económicos ha tenido un efecto directo en el mercado de valores:

  • Bonos: La curva de rendimientos, que comenzó con pendiente negativa, hoy se encuentra aplanada, con posibilidades de transformarse en una curva positiva. Esto facilitará el acceso al financiamiento externo, especialmente para el sector privado, en condiciones más favorables.
  • Acciones: La caída del riesgo país ha impulsado sectores como el energético, el bancario y, más recientemente, el de la construcción y servicios.
  • Inflación y tipo de cambio: El gobierno proyecta una reducción sostenida de la inflación, lo que permitiría bajar la tasa de devaluación del peso y las tasas de interés, beneficiando aún más a los activos financieros.

Desafíos y proyecciones

Aunque el camino parece prometedor, persisten desafíos relacionados con el contexto global, como la suba de tasas en Estados Unidos y la volatilidad de las materias primas. Sin embargo, si Argentina mantiene el rumbo actual, se vislumbra la posibilidad de salir del cepo cambiario, acordar con el FMI y mejorar la calificación crediticia del mercado.

En este escenario, los analistas destacan que el dólar alternativo ha dejado de ser el refugio preferido. Desde la asunción de Milei, estos dólares han aumentado solo un 10%, frente a una inflación acumulada del 166,2% en el mismo período.

La combinación de políticas fiscales estrictas, reformas estructurales y un entorno político más previsible ha convertido a Argentina en un destino atractivo para los inversores. La recuperación del mercado de bonos y acciones no solo responde a mejoras internas, sino también a la capacidad del país para construir un futuro económico más sólido, algo que parecía inalcanzable hace apenas un año