Estas «inversiones» en ahorro de energía te va a suponer un gasto mayor: no cometas estos errores

De cara a ahorrar en la factura de la luz, puedes llevar a cabo muchas tareas distintas para reducir el consumo. Sin embargo, no todo va a servir realmente. Podrías hacer inversiones y no llegar a obtener un ahorro real. En este caso, habrías gastado dinero por un producto que no necesitas o que no te va a ayudar a consumir menos electricidad en tu vivienda.

Vamos a hablarte de algunos errores habituales, para que puedas tenerlos en cuenta y no cometer estos fallos. Te ayudará a tomar medidas adecuadas para gastar menos electricidad. Tal vez tengas planeado realizar cambios en tu vivienda, pero no siempre van a ser necesarios para gastar menos.

Errores a evitar

Si haces inversiones erróneas, no solo vas a tener problemas para ahorrar energía, sino que podrías estar gastando aún más. No vas a aprovechar realmente tus aparatos, por lo que serían inversiones inservibles.

Cambiar todas las bombillas sin planificación

El primer error, algo habitual, es cambiar todas las bombillas con el objetivo de ahorrar en la factura. Aunque es importante usar bombillas LED, de bajo consumo, no siempre es necesario. Es posible que ya tengas bombillas de bajo consumo, aunque no sean LED. La diferencia no es tan grande. Si cambias todas, supone una inversión que, probablemente, no amortices.

Para aprovechar realmente el cambio de bombillas, es importante que las utilices bastante. Si vas a cambiar una luz que enciendes de forma muy puntual, como podría ser una bombilla en un trastero o en una habitación a la que solo accedes puntualmente y por muy poco tiempo, el ahorro eléctrico no va a alcanzar lo que tienes que pagar por esa bombilla.

Comprar nuevas estufas o radiadores que no aprovecharás

Otro fallo habitual, es cambiar las estufas o radiadores, que realmente no aprovecharás. Está claro que son aparatos que consumen bastante energía. Ahora bien, es importante tener en cuenta que ese nuevo aparato que vas a comprar, realmente suponga un ahorro considerable y vas a aprovecharlo.

Por ejemplo, no lo aprovecharás si vas a cambiar estufas que enciendes muy poco tiempo, muy pocas veces al año, y que, además, no consumen demasiado. Aunque compres otra que sea más moderna, y que incluso pueda consumir algo menos, no siempre vas a amortizar esa inversión.

Radiador doméstico para poner la calefacción
Imagen de un radiador doméstico para poner la calefacción en invierno, después de la subida del gas / Foto: Flickr

Electrodoméstico nuevo que realmente no es eficiente

También puedes guiarte por la compra de un electrodoméstico nuevo, más moderno, pero sin fijarte realmente en la etiqueta de eficiencia energética. El hecho de que sea nuevo, no significa necesariamente que vaya a consumir menos energía que otro que tengas, aunque sea más antiguo.

Te recomendamos que revises bien la etiqueta de eficiencia energética de ese electrodoméstico. Esto te ayudará a saber cuánto consume un aparato. La escala va de A a G, siendo A la más eficiente.

Adquirir dispositivos inteligentes que no te ayudarán

Los dispositivos inteligentes pueden servir de ayuda para ahorrar energía, pero no siempre son necesarios. Especialmente, si no vas a saber aprovechar bien esos aparatos, puede ser una inversión que sirva de poco de cara al objetivo de abaratar la factura de la luz cada mes.

En caso de que vayas a comprar aparatos inteligentes, es importante que analices bien todo. Revisa el consumo que tienen, de qué manera pueden ayudarte a controlar otros aparatos y piensa en si realmente los necesitas. Por ejemplo, los enchufes inteligentes pueden ser útiles, pero también van a aportar a lo que se conoce como consumo fantasma.

En definitiva, revisa bien las inversiones que hagas para ahorrar energía en casa. Podrías estar cometiendo errores, sin darte cuenta, y eso va a suponer que gastes más de lo que crees.

Preguntas frecuentes

¿Qué aparatos consumen más luz?

Normalmente, los aparatos de una vivienda que gastan más energía son los que tienen que calentar o enfriar. Por ejemplo, podemos nombrar un horno, radiador, aire acondicionado y similares.

¿Qué es el consumo fantasma?

Es todo el consumo que estás teniendo de energía, sin ser realmente necesario. Por ejemplo, tener la televisión conectada a la corriente, siempre en modo Stand By. También tener cargadores enchufados siempre o electrodomésticos con el reloj parpadeando.

¿Ayuda la domótica a ahorrar energía?

La domótica puede ayudar a gastar menos energía en casa, pero también podría suponer un mayor consumo. Tienes que usarla correctamente.