Boom de autos chinos: qué se pronostica para el mercado argentino hasta el 2030

 

 

El mercado automotor argentino atraviesa un proceso de transformación estructural impulsado por el avance sostenido de las marcas de origen chino. Lejos de ocupar un rol periférico, estos fabricantes comienzan a consolidarse como un nuevo bloque competitivo dentro del recambio vehicular, con una estrategia de expansión que combina volumen, diversificación de modelos y foco en nuevas tecnologías.

De acuerdo con un informe de SIOMAA, actualmente operan en Argentina 23 marcas chinas, una cifra que refleja el fuerte salto respecto de la situación de una década atrás. En 2015, la presencia estaba prácticamente concentrada en Chery, que patentó 4.872 unidades y explicó casi la totalidad del segmento, con una participación de mercado del 0,8%. El resto de las marcas mostraba volúmenes marginales.

Diez años después, el escenario es sustancialmente distinto. Si bien las ventas siguen atomizadas entre múltiples jugadores, la participación agregada de las marcas chinas ya alcanza el 2,2% del mercado total. Este crecimiento no solo expresa una mayor diversidad de oferta, sino también la conformación de un espacio competitivo que, de sostener los ritmos observados en los últimos años, podría ganar mayor peso estructural en el corto y mediano plazo.

Durante 2025, las marcas de origen chino superaron las 12.000 unidades patentadas, un volumen casi cuatro veces superior al registrado en 2024. El desempeño estuvo liderado por BAIC, HAVAL, JAC y BYD, que muestran trayectorias de expansión acelerada. BAIC pasó de 185 unidades en 2021 a más de 4.500 en 2025, con un crecimiento acumulado superior al 2.300% y un aumento interanual cercano al 500%. HAVAL, por su parte, avanzó de 280 unidades en 2021 a más de 2.600 en 2025, mientras que JAC se expandió de 124 a más de 780 unidades en el mismo período. BYD, que inició operaciones en 2025, superó las 670 unidades en su primer año.

Según el análisis de SIOMAA, este desempeño no responde únicamente a un efecto de base baja, sino a un proceso de maduración de las marcas que ingresaron al país a partir de 2018. En varios casos, luego de años de crecimiento gradual, 2025 marcó un punto de aceleración que implicó un cambio de escala en su presencia dentro del mercado local.

chinos

Entre los factores que explican esta dinámica se destacan la combinación de mayor equipamiento tecnológico, precios competitivos frente a la oferta regional y una fuerte presencia en los segmentos de mayor volumen, especialmente SUVs y pick-ups. En 2025, las marcas con mayor protagonismo fueron BAIC, HAVAL, JAC, JETOUR, FOTON, DFSK y BYD, con perspectivas de continuidad en el crecimiento para el próximo año.

El marco regulatorio también jugó un rol clave. En particular, el impulso a la transición hacia tecnologías limpias, a través de la eliminación de barreras arancelarias, facilitó el ingreso de nuevos modelos. El Decreto 49/2025 estableció un régimen especial para la importación de vehículos eléctricos, híbridos e híbridos enchufables, con un Derecho de Importación Extrazona del 0% para unidades con valor FOB de hasta USD 16.000 y un cupo anual de 50.000 vehículos por cinco años.

Este esquema favoreció especialmente a los fabricantes chinos, cuyo posicionamiento de costos y portafolio de modelos electrificados se ajusta a ese rango de precios. En la práctica, habilitó estrategias de entrada más agresivas, aun cuando la adopción masiva de la electromovilidad continúa avanzando de forma gradual en el mercado argentino.

El crecimiento también muestra diferencias regionales. A nivel nacional, la participación de las marcas chinas es del 2,2%, pero en algunas jurisdicciones alcanza valores superiores. En Tierra del Fuego, por ejemplo, representan el 7% del mercado, mientras que en distritos con mayor volumen —como la Ciudad de Buenos Aires, San Juan, Tucumán y Entre Ríos— superan el 3% de participación.

En paralelo, los fabricantes chinos comenzaron a avanzar en segmentos históricamente dominados por marcas tradicionales, como el de las pick-ups medianas. Modelos como la GWM Poer, JAC T8 y T9 y Maxus T90 marcan el inicio de una ofensiva que podría profundizarse entre 2026 y 2028, con la llegada de variantes electrificadas y de mayor nivel tecnológico.

Según las proyecciones de SIOMAA, el período 2026-2030 podría mostrar una mayor consolidación de este proceso, impulsado por la ampliación de redes comerciales en Argentina y la instalación de nuevas capacidades productivas en la región, especialmente en Brasil. En un contexto donde la tecnología, la eficiencia y las nuevas propuestas de valor ganan centralidad, las marcas chinas continúan ampliando su lugar dentro del ecosistema automotor argentino.