Ahorro invisible: qué es y cómo puedes gastar menos luz sin cambiar tus hábitos

Para poder ahorrar en la factura de la luz, puedes tener en cuenta muchas recomendaciones, diferentes cambios o ajustes y elegir buenos electrodomésticos eficientes. Sin embargo, no siempre es necesario tener que cambiar de hábitos o realizar ajustes profundos. En este artículo, vamos a explicarte en qué consiste el ahorro invisible y de qué manera podría empezar a gastar menos en la factura de la luz.

El objetivo es abaratar lo que pagas en la factura de la electricidad, sin que ello suponga tener que prescindir de ciertos aparatos o realizar cambios importantes. La idea es aprovechar lo que ya tienes, además de introducir pequeños ajustes que puedan suponer una ayuda importante.

En qué consiste

El ahorro invisible consiste en gastar menos energía, sin tener que realizar cambios muy profundos o vistosos. Es decir, poder ahorrar electricidad, sin que ello suponga grandes sacrificios o cambios de hábitos que puedan afectar a tu día a día. Por ejemplo, no se trata de no encender la calefacción o de no encender las luces de casa cuando lo necesites.

Consiste, principalmente, en mejorar las automatizaciones, técnicas a la hora de usar los aparatos, eliminar desperdicios energéticos innecesarios o usar de forma más eficiente los electrodomésticos que forman parte de tu día a día. Especialmente, es importante controlar aquellos que van a tener un mayor consumo.

Uno de los factores interesantes del ahorro invisible, es que es algo que se mantiene a largo plazo. No se trata de una situación específica, que dependa de que te acuerdes de realizar algún ajuste, por ejemplo. Se trata de algo que vas a tener ahí, sin tener que hacer nada nuevo, ahorrando energía.

Cómo gastar menos

Entonces, ¿qué hacer para gastar menos, para poder aprovechar el ahorro invisible? Un ejemplo claro, es acabar con el consumo fantasma. Si queremos aprovechar el ahorro invisible, lo que no se ve realmente, qué mejor que acabar con el consumo que tampoco puedes observar en tu día a día. Esto significa desconectar los aparatos que no estás utilizando, apagar por completo las regletas y cargadores, etc.

También es clave mejorar el aislamiento térmico. No vas a cambiar la manera en la que utilizas tus aparatos, pero sí notarás un ahorro considerable. Por ejemplo, utilizar doble ventana, poner cortinas térmicas, bajar las persianas por la noche, en invierno, puede ayudarte a mantener la temperatura de tu vivienda y disminuir así el consumo de la calefacción.

Por otra parte, es clave usar correctamente los electrodomésticos. Muchos de ellos van a tener diferentes modos. Por ejemplo, la lavadora o el lavavajillas, podrían tener el modo Eco. Significa que van a funcionar de forma más eficiente, consumiendo menos recursos, pero no necesariamente va a ser algo que vayas a notar en el funcionamiento.

Además, puedes hacer uso de las automatizaciones. Por ejemplo, usar enchufes inteligentes para decidir cuándo y de qué manera funcionan ciertos aparatos. Podrás aprovechar las horas más baratas de la electricidad.

En definitiva, el ahorro invisible es algo que podría ayudarte a pagar menos en la factura de la electricidad cada mes. Son pequeños detalles que, aunque no los veas en tu día a día, pueden ayudarte a consumir menos. Seguirás utilizando tus electrodomésticos, pero de forma más eficiente.

Preguntas frecuentes

¿Qué electrodomésticos consumen más energía?

Principalmente, aquellos que se utilizan para enfriar o calentar. Por ejemplo, el frigorífico, una estufa, el horno, etc.

¿Es útil un enchufe inteligente para ahorrar?

Sí, puedes usar un enchufe inteligente para consumir menos energía. Te ayudará a automatizar tareas, por ejemplo, y aprovechar así las horas más económicas.

¿Qué es el consumo fantasma de una vivienda?

Es todo aquello que gasta electricidad, sin ser necesario. Por ejemplo, tener cargadores conectados, mantener el LED rojo de la televisión encendido siempre, etc.