Impuestos y competitividad: por qué IDESA cuestiona la estrategia gradual del Gobierno

El desempeño de la recaudación fiscal en 2025 volvió a poner en discusión la estrategia oficial de reducir impuestos distorsivos de manera gradual. De acuerdo con un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), los datos del último año confirman que avanzar al ritmo del crecimiento del PBI y del ajuste del gasto público “es un camino muy largo” para mejorar la competitividad de la producción nacional.

El año cerró con un crecimiento económico proyectado del 5%, luego de dos años de caída en 2023 y 2024, y con equilibrio fiscal. Ese orden se sostuvo aun cuando se avanzó en la eliminación y reducción de varios tributos considerados distorsivos. En particular, durante 2025 se eliminó el impuesto PAIS, se redujeron los derechos de exportación y cayó la presión de impuestos internos y Bienes Personales.

Sin embargo, IDESA advierte que el margen para continuar con esta estrategia es cada vez más acotado. Por el lado del gasto primario, la reducción real fue “bastante más moderada que en 2024”, en parte porque con una inflación más baja “los espacios para licuar gasto público son más limitados”.

Desde el instituto destacan que la eliminación de los impuestos que más dañan la competitividad es clave para la viabilidad del programa económico. “Con una economía que se integra al mundo y un tipo de cambio que no genera competitividad cambiaria, a una parte muy importante de la producción nacional le resulta muy difícil competir con cargas tributarias que no tienen los productos del exterior”, señala el informe.

No obstante, también plantea dudas sobre los tiempos que insumirá, bajo el esquema actual, una eliminación más profunda de esos tributos. Para evaluar el ritmo del proceso, IDESA analizó la evolución de los principales impuestos durante 2025 a partir de datos de ARCA.

Los números muestran señales de estancamiento en los tributos más relevantes y menos distorsivos: la recaudación del IVA creció apenas 0,4% por encima de la inflación y la de Ganancias solo 0,2%. En contraste, el impuesto al cheque aumentó un 4,7%, a un ritmo similar al del PBI.

“Reducir impuestos distorsivos gradualmente supone un camino muy largo”, advierte el documento. Si bien se logró eliminar el impuesto PAIS y avanzar en una reducción acotada de los derechos de exportación, el peso del impuesto al cheque se mantuvo elevado, mientras que IVA y Ganancias “cayeron como proporción del PBI”.

Para IDESA, estas dinámicas ponen en cuestión la idea de que el crecimiento económico y una mayor baja del gasto público serán suficientes para avanzar en una reforma tributaria profunda. “¿Puede crecer el PBI a un ritmo lo suficientemente alto como para eliminar los impuestos distorsivos cuando precisamente son estos impuestos los que entorpecen el crecimiento de la producción?”, plantea el informe.

Como alternativa, el instituto propone complementar la estrategia actual con un enfoque más integral: permitir que los impuestos “buenos” absorban a los “malos”. En concreto, sugiere fortalecer IVA y Ganancias para acelerar la eliminación de tributos como los derechos de exportación y el impuesto al cheque, sin comprometer el equilibrio fiscal.

Para lograrlo, IDESA considera imprescindible modernizar y profesionalizar ARCA, con el objetivo de reducir la evasión en los impuestos más eficientes. Ese proceso, además, permitiría avanzar hacia un esquema de “Súper IVA”, en el que el impuesto nacional absorba Ingresos Brutos y tasas municipales sobre las ventas.

“Esta es la manera de inducir a que las provincias y sus municipios se sumen al desafío de eliminar sus propios impuestos que dañan la competitividad”, sostiene el informe, y advierte que, de lo contrario, “el esfuerzo de la Nación para reducir impuestos distorsivos es anulado por aumentos en impuestos distorsivos que imponen las provincias y sus municipios”.

La conclusión de IDESA es contundente: allanar los obstáculos tributarios que pesan sobre la producción es clave para sostener el crecimiento económico, y eso no se logrará con gradualismos. “La vía más expeditiva para eliminar impuestos distorsivos es una estrategia integral que unifique impuestos y modernice la administración tributaria”, afirma el documento.