La experiencia laboral en 2026 estará marcada por un cambio de paradigma: ya no alcanza con ofrecer empleo, sino que las organizaciones deberán diseñar entornos de trabajo más humanos, flexibles y centrados en el bienestar integral si quieren atraer y retener talento. Así lo revela el Informe Tendencias Laborales 2026, elaborado por Great Place to Work y HIT.
El estudio confirma que la flexibilidad dejó de ser un beneficio para convertirse en una estrategia central. El 63,5% de los encuestados trabaja bajo un esquema híbrido, mientras que solo el 29,5% se desempeña de manera 100% presencial y un 7% de forma totalmente remota. Sin embargo, el dato más relevante no es la modalidad en sí, sino quién toma la decisión: el 63% afirmó que su formato de trabajo es definido exclusivamente por el empleador, mientras que apenas el 10,5% puede elegirlo de manera individual .
“No es el trabajo remoto o presencial lo que fideliza al talento, sino la posibilidad de decidir”, subraya el informe. De hecho, los datos muestran que los colaboradores que pueden elegir dónde trabajar tienen tres veces más probabilidades de permanecer en la empresa, y el riesgo de “renunciar y quedarse” —seguir en el puesto sin compromiso— es 14 veces menor cuando existe autonomía sobre el formato laboral .
Oficinas que ya no son solo oficinas
El relevamiento también pone el foco en la transformación del espacio de trabajo. El 72% de las personas considera que el entorno físico impacta de manera positiva o muy positiva en su productividad, aunque persisten oportunidades de mejora en diseño, confort y tecnología. La preferencia mayoritaria se inclina por espacios híbridos y versátiles, capaces de combinar colaboración, concentración y bienestar .

En ese sentido, la tecnología aparece como el factor más valorado para reuniones y tareas efectivas, especialmente en esquemas híbridos. Pantallas, conectividad y audio de calidad se volvieron críticos para garantizar experiencias laborales fluidas, mientras que la accesibilidad y la disponibilidad de espacios de concentración pesan más para quienes trabajan de manera remota.
Beneficios, bienestar y salud mental: una agenda en construcción
Aunque más del 50% de los encuestados se declara satisfecho con los beneficios que ofrece su empresa, el informe advierte una brecha relevante: un 20% manifiesta insatisfacción y un 27% se mantiene neutral, lo que evidencia una desconexión entre las políticas vigentes y las necesidades reales de los colaboradores, especialmente entre mujeres de entre 26 y 44 años que trabajan en empresas pequeñas y medianas .
El bienestar físico y mental sigue siendo uno de los grandes desafíos. Solo el 47% percibe que su organización promueve activamente el bienestar, mientras que casi un cuarto lo niega. En línea con esto, si bien el 51,5% siente que puede hablar abiertamente sobre salud mental en su trabajo, un 23% no se siente cómodo y un 25,5% mantiene una postura neutral .
El documento advierte que “hablar de salud mental en el entorno laboral es fundamental para reducir el estigma, mejorar la productividad y fortalecer la fidelización del talento”, y remarca la necesidad de líderes capacitados, comunicación clara y espacios psicológicamente seguros.
El viaje al trabajo también importa
Otro hallazgo clave del informe es el impacto del traslado diario en el bienestar. El tiempo promedio de viaje al trabajo es de 47,9 minutos, y más de un 30% de los encuestados tarda una hora o más en llegar. La calidad promedio del viaje se ubica en 6,39 puntos sobre 10, lo que revela que para una parte significativa de los trabajadores el traslado sigue siendo una fuente de desgaste físico y emocional .
En este contexto, el informe propone flexibilizar horarios, incentivar medios de transporte sostenibles y considerar el viaje como parte integral de la experiencia laboral.
El desafío hacia 2026
De cara al futuro, el estudio concluye que las organizaciones que no adapten sus esquemas corren el riesgo de perder competitividad. “El desafío hacia 2026 será crear experiencias laborales que integren lo mejor del mundo digital y presencial: flexibles, humanas y con propósito”, sostiene el informe en sus conclusiones finales .
La tendencia es clara: el talento ya no solo evalúa el salario o la estabilidad, sino la posibilidad de construir una vida laboral compatible con el bienestar, la autonomía y la salud mental. En ese terreno, la flexibilidad dejó de ser una opción y pasó a ser una condición clave del nuevo mundo del trabajo.





































