Piersanti acelera su hoja de ruta 2026: innovación, exportaciones y liderazgo desde el interior productivo

 

 

Desde Noetinger, una localidad del sudeste cordobés con fuerte ADN agroindustrial, Piersanti construyó en casi cuatro décadas un posicionamiento que hoy la ubica entre los principales fabricantes nacionales de cabezales para cosechadoras. Fundada en 1986 por Juan Carlos Piersanti, la empresa llega a 2026 —año en el que celebrará su 40° aniversario— con una agenda marcada por la innovación tecnológica, la consolidación exportadora y la competencia directa con grandes marcas globales.

Especializada en la fabricación de cabezales draper y en reformas de plataformas a lona, Piersanti desarrolla soluciones para la cosecha de soja, trigo, arroz, colza, garbanzo, arvejas y porotos, entre otros cultivos. Actualmente, la compañía está conducida por Luciana y Valeria Piersanti, hijas del fundador, quienes continúan el proceso de profesionalización y expansión del negocio.

Con una planta de 120 trabajadores directos —muchos de ellos provenientes de Noetinger y localidades cercanas—, la firma se convirtió en un actor económico relevante para la región. A ese impacto se suma una red de proveedores que articula su cadena de valor y potencia el entramado industrial local, un rasgo distintivo de las empresas agroindustriales del interior productivo.

Tras consolidar su presencia en el mercado interno, Piersanti avanzó en una estrategia sostenida de internacionalización. A los primeros destinos regionales como Brasil, Uruguay, Paraguay, Colombia y Chile, en 2022 se sumó Kazajistán, un mercado agrícola de gran escala que le permitió dar un salto en volumen y complejidad operativa. En 2025, la compañía inició una nueva etapa con el desembarco en Europa, teniendo a Italia como puerta de entrada.

“El 2024-2025 fue un período de desafíos para el sector, condicionado por el clima y los precios internacionales. Sin embargo, las perspectivas para la cosecha de trigo son positivas y nos preparamos para un escenario de recuperación”, señaló la empresa al analizar el contexto del negocio.

En un mercado altamente competitivo, Piersanti disputa espacio tanto con fabricantes nacionales como con multinacionales de peso, entre ellas John Deere. De hecho, su nivel de posicionamiento es tal que concesionarios oficiales de grandes marcas comercializan cosechadoras equipadas con cabezales desarrollados por la firma cordobesa.

De cara a 2026, la innovación aparece como uno de los ejes centrales de la estrategia. “Nuestros clientes nos exigen cada vez más y está bien que así sea. Compran tecnología, más allá de que estemos en el rubro de los ‘fierros’, pero es un desafío que estamos en condiciones de afrontar”, destacó Luciana Piersanti.

La nominación de la compañía en la terna Empresa Agroindustrial del Año del certamen El Empresario del Año y los mejores de 2025, organizado por Punto a Punto, ratificó ese recorrido. Más allá del reconocimiento, Piersanti encara el próximo ciclo con una hoja de ruta clara: crecer, innovar y seguir compitiendo desde Córdoba en los mercados más exigentes del mundo.