Financiamiento, empleo y exportaciones: radiografía del emprendedurismo argentino

En un contexto económico marcado por la incertidumbre, el ajuste y la necesidad de reactivar la actividad productiva, los emprendedores vuelve a ocupar un lugar central en el debate sobre el desarrollo económico en Argentina. La Primera Encuesta Nacional a Emprendedores, elaborada por la Asociación de Emprendedores de Argentina (ASEA), ofrece una radiografía federal del sector y expone cuáles son hoy los principales obstáculos para crear, sostener y hacer crecer un emprendimiento en el país.

El relevamiento muestra un ecosistema dinámico y resiliente, pero atravesado por problemas estructurales persistentes: dificultades para acceder al financiamiento, altos costos laborales, trabas burocráticas y limitaciones para escalar ventas o exportar. Aun así, el informe revela un dato clave: pese a las barreras, la mayoría de los emprendedores mantiene expectativas de crecimiento e inversión, consolidándose como uno de los motores potenciales de empleo y actividad en la economía argentina.

Un ecosistema diverso y con fuerte presencia federal

Según el relevamiento, el 79,9% de los emprendedores tiene entre 26 y 55 años, con una distribución de género mayoritariamente masculina (66%), aunque con una participación femenina relevante (33%). La mayor concentración de respuestas se registró en la región Centro y Buenos Aires (68%), aunque hubo representación de todas las provincias, en línea con la distribución real de los emprendimientos empleadores del país.

En términos sectoriales, los servicios lideran la actividad emprendedora, seguidos por el comercio, la industria y el sector agropecuario. Más de la mitad de los proyectos surgieron por oportunidad de negocio (53,6%), mientras que el 46,4% respondió a una necesidad económica, lo que refleja la heterogeneidad de motivaciones detrás del emprender.

Financiamiento: el gran cuello de botella

Uno de los datos más contundentes del informe está vinculado al acceso al financiamiento. El 77% de los emprendedores ya realizó su primera inversión, pero el 78,3% lo hizo con ahorros personales, seguido muy de lejos por reinversión de ganancias o aportes de familiares y amigos. El financiamiento bancario, los créditos estatales y la inversión privada aparecen con una incidencia marginal.

En este contexto, el 77,7% calificó como “difícil” o “muy difícil” el acceso al financiamiento, tanto público como privado. Entre los principales obstáculos se destacan las altas tasas de interés, los montos insuficientes y la falta de líneas específicas para cada sector. A pesar de ello, más del 50% de los encuestados manifestó su intención de aumentar las inversiones durante el próximo año, lo que refleja una expectativa de crecimiento moderada pero persistente.

Empleo: crecer cuesta, pero hay intención de hacerlo

La encuesta también relevó el impacto del emprendedurismo en la generación de empleo. El 61,7% de los emprendedores considera difícil o muy difícil contratar, gestionar o retener empleados, principalmente por el peso de las cargas laborales, la dificultad para ofrecer salarios competitivos y la escasez de talento.

Sin embargo, el informe muestra señales positivas: el 40% de los emprendedores planea aumentar su planta de personal, mientras que más del 50% prevé mantenerla. Incluso, el 35% de quienes hoy no tienen empleados planea contratar en el próximo año, lo que posiciona al sector como un actor clave para la creación de empleo formal.

Ventas, exportaciones y barreras para escalar

En materia comercial, el 89,5% de los emprendedores ya realizó su primera venta y el 70,9% tiene al emprendimiento como su principal fuente de ingresos. De cara al futuro, el 62,9% espera aumentar sus ventas el próximo año, aunque persisten dificultades para escalar: más del 55% considera complejo insertarse en cadenas de valor, grandes empresas o proyectos asociativos.

La internacionalización aparece como uno de los grandes pendientes. El 73,3% considera difícil o muy difícil exportar y solo el 9,8% realiza ventas al exterior. Entre los principales obstáculos se mencionan aranceles, impuestos, dificultades para cobrar desde el exterior y falta de información sobre mercados internacionales.

Trámites y Estado: una relación todavía compleja

La relación con el sector público es otro de los puntos críticos. El 60% de los emprendedores considera difícil o muy difícil realizar trámites con el Estado, especialmente para acceder a programas de apoyo, obtener habilitaciones o formalizar la empresa.

En este marco, la encuesta relevó las principales prioridades de política pública. A nivel nacional, los emprendedores reclaman una política impositiva diferenciada para los primeros años, simplificación de trámites, acceso al financiamiento, reducción de cargas laborales y educación orientada a competencias digitales y emprendedoras. Demandas similares se repiten en los niveles provincial y municipal, con énfasis en la desburocratización y el financiamiento local.

Un insumo clave para el diseño de políticas públicas

“Relevar las demandas y desafíos que los emprendedores enfrentan al iniciar o escalar sus empresas es un gran aporte para la política económica argentina”, destaca el informe, que posiciona a esta encuesta como una herramienta estratégica para fortalecer el ecosistema emprendedor.

Con más de 239.000 emprendimientos empleadores y 881.000 puestos de trabajo registrados, el emprendedurismo se consolida como un actor central del desarrollo productivo. La encuesta de ASEA pone en números una realidad conocida: emprender en Argentina es posible, pero sigue siendo difícil, y requiere de políticas consistentes para transformar el esfuerzo individual en crecimiento sostenido y empleo de calidad.