¿Por qué he contratado una tarifa de Internet superior y sigo teniendo la misma velocidad?

Cuando la conexión de Internet no funciona bien, no va a la velocidad que te gustaría o surge algún problema, una solución suele ser cambiar de tarifa. Es lo que hacen muchos usuarios. Piensan que contratar una tarifa superior puede ayudar a mejorar la conexión. Sin embargo, esto no siempre ocurre. En este artículo, vamos a hablarte de por qué has contratado una mayor velocidad, pero notas que va igual.

Ten en cuenta que, para tener una buena conexión, entran en juego diferentes factores. Uno de ellos es la tarifa contratada, lógicamente, pero también el router que utilices o los dispositivos que conectes a la red. Si algo falla, aunque todo lo demás esté perfecto, lo vas a notar.

Motivos por los que no tienes más velocidad

Si has contratado una tarifa superior, pagando más dinero, y notas que la velocidad que te llega es similar, es importante que revises qué está ocurriendo. Muy probablemente no se trate de un problema del operador, sino de alguna limitación que haya en tu conexión y que podrías corregir.

La señal del Wi-Fi no es buena

Lo más habitual es que la señal del Wi-Fi no sea buena. Si te conectas de forma inalámbrica a Internet, ya sea desde un ordenador, televisión o cualquier otro aparato, es imprescindible que la señal llegue fuerte. Si esto no ocurre, vas a tener dificultad para lograr una conexión estable y veloz.

Por ejemplo, podrías estar conectándote desde muy lejos. Si la distancia con el router es demasiado grande, la señal va a llegar muy débil y, pese a contratar una tarifa superior, tendrás problemas para lograr una buena velocidad.

Hay cuello de botella en tus dispositivos

El problema también puede estar en los dispositivos que utilices. Si no soportan esa velocidad, va a haber cuello de botella, independientemente de la tarifa que contrates. Es algo que puede pasar al conectarte de forma inalámbrica, pero también si lo haces a través de cable de red, desde un ordenador, televisión, etc.

Puede pasar que te conectes por cable desde el ordenador, pero estés utilizando un equipo que solo admite Fast Ethernet o ese cable que usas solo es compatible con esta tecnología. Esto significa que vas a alcanzar una velocidad máxima de hasta 100 Mbps, pero no podrás tener, por ejemplo, 300 o 600 Mbps contratados.

Problemas en la ubicación del router

También hay que mencionar el problema con la ubicación del router. Es fundamental siempre tener el aparato en un buen lugar, para aprovechar al máximo la señal y reducir riesgos que puedan afectar a la señal. Intenta tenerlo en una zona central, desde donde reparta bien la cobertura.

Además, conviene alejarlo de posibles fuentes que generen interferencias, como pueden ser dispositivos Bluetooth, un teléfono inalámbrico o incluso un microondas.

No lo notas en el uso real

Por otra parte, está el uso real, al navegar por Internet, jugar o ver contenido en Streaming. Tal vez hayas cambiado de tarifa simplemente porque se cortan los vídeos al ver una serie en Netflix o tienes problemas con un videojuego online. Sin embargo, casi nunca esto se debe a tener una tarifa contratada con poca velocidad.

Seguramente el problema se deba a los servidores de esas plataformas que utilizas, a algún problema de tu dispositivo o cualquier otra circunstancia que provoque un mal funcionamiento, independientemente de la tarifa contratada.

En definitiva, ten en cuenta lo que hemos explicado si vas a cambiar la tarifa de Internet a otra superior. Es posible que esto realmente no sea útil en tu caso y debas realizar otros ajustes que sí tengan un impacto positivo.

Preguntas frecuentes

¿Cómo puedo mejorar la cobertura del Wi-Fi?

Puedes utilizar repetidores inalámbricos, sistemas Mesh o dispositivos PLC que te ayuden a llevar la conexión de un lugar a otro.

¿Qué aparatos necesitan mejor conexión Wi-Fi?

Aparatos como la televisión, un servidor NAS, ordenador o una videoconsola, son algunos ejemplos que requieren de una conexión estable y veloz.

¿Dónde debo ubicar el router?

Lo ideal es que pongas el router en un lugar central de la vivienda, desde donde reparta la conexión correctamente. Asegúrate de alejarlo de posibles interferencias, paredes gruesas y muros que bloqueen la señal.