En qué casos es más importante tener una buena estabilidad en el Wi-Fi que una gran velocidad

Contar con una buena conexión Wi-Fi, es muy importante hoy en día para navegar por Internet y realizar tareas muy variadas. Son mucho los dispositivos que conectamos de forma inalámbrica, como aparatos de domótica, móviles, ordenadores… Ahora bien, lo cierto es que tener una buena conexión, no es solo tener una gran velocidad. Vamos a hablarte de cuándo necesitas, principalmente, tener una buena estabilidad.

Si tienes una conexión Wi-Fi veloz, pero se corta mucho y es inestable, tendrás problemas para realizar muchas tareas. Es importante siempre detectar este tipo de problemas e intentar que no aparezcan. Asegúrate de mantener tus dispositivos perfectamente conectados a la red.

Cuándo es más importante tener estabilidad en el Wi-Fi

La velocidad puede estar limitada por diferentes circunstancias, como la distancia con el router, la capacidad de tus dispositivos o incluso la configuración. Cuando hablamos de estabilidad, aunque todo esto va a influir, no siempre es algo tan visible y, en ocasiones, hay problemas que no detectamos a tiempo.

Videollamadas

Un ejemplo de cuándo necesitas tener más estabilidad que velocidad, es a la hora de realizar una videollamada. No necesitas tener 500 Mbps de velocidad, por ejemplo, pero sí que sea estable. En general, con tener 10-20 Mbps va a ser suficiente para poder iniciar una videollamada a través de plataformas como Meet o Zoom.

En caso de que la conexión fuera inestable, la videollamada podría cortarse continuamente y no va a ser fácil establecer la comunicación.

Juegos online

Algo similar ocurre a la hora de jugar por Internet. En función del juego, sí es cierto que puede que necesites tener más de 50 Mbps, de cara a que funcione correctamente, pero tampoco necesitas la máxima velocidad de fibra óptica. En cambio, sí que es necesario que haya una buena estabilidad.

Si la conexión no es estable, significa que podrías tener una latencia elevada. Eso va a provocar cortes a la hora de jugar y tendrás dificultades al iniciar una partida.