Si crees que pagas demasiado en la factura de la luz, algo que puedes hacer es revisar la tarifa que tienes contratada. Tal vez puedas modificar algo y empezar a pagar menos. De ello vamos a hablarte en este artículo. Te hablaremos de algunos cambios esenciales que podrías realizar, con el objetivo de pagar menos cada mes. A veces, pequeños ajustes pueden significar un ahorro interesante.
Ten en cuenta que mucha gente no revisa de forma adecuada la tarifa que tienen contratada. Simplemente miran el total de lo que pagan o, como mucho, el precio del kWh. Sin embargo, entran en juego diferentes factores que podrían ser determinantes para que pagues más o menos, por lo que conviene revisarlos.
Cambios en la tarifa de luz
Independientemente de la tarifa que tengas contratada, viene bien revisarla de vez en cuando. Podrías encontrar otra que se adapte mejor a lo que necesites en ese momento y que te ayude a ahorrar. Incluso puedes encontrar ofertas puntuales que vengan bien.
Bajar la potencia
Lo primero que puedes tener en cuenta, es revisar la potencia que tienes contratada. Es posible que puedas bajarla, lo que supondría un ahorro fijo cada mes. Ten en cuenta que la potencia contratada va a suponer un gasto mensual, independientemente de lo que consumas de energía.
Lo normal es tener entre 3 y 5 kW contratados, aunque podrías necesitar algo más. Esto dependerá de la cantidad de aparatos que vayas a tener encendidos al mismo tiempo y de la potencia que demanden. En cualquier caso, si tuvieras, por ejemplo, 4 kW contratados, y demandaras 4,5 kW de forma puntual, durante unos segundos o pocos minutos, no tendrías problemas, ya que siempre hay un margen.
Eso sí, ten en cuenta que subir o bajar la potencia tiene un coste y, además, está limitado a una o dos veces al año. Puedes observar la potencia máxima demandada durante los últimos 12 meses, algo que verás en cualquier factura, y así calcular si te interesa o no.
Discriminación horaria
También podrías revisar si te interesa o no tener discriminación horaria. Esto significa que vas a pagar en función de la hora del día, en vez de tener un precio del kWh fijo. Según tus hábitos, según cómo utilices los electrodomésticos, especialmente aquellos que tienen un mayor consumo, puede ser útil o no tener una tarifa de este tipo.

















