Diferencias entre una VPN propia y comercial: cómo lo vas a notar al navegar

Al navegar por Internet, usar una VPN puede ser necesario para acceder a contenido bloqueado geográficamente o mejorar la privacidad al usar redes públicas, en lugares como centros comerciales o aeropuertos. Sin embargo, vas a encontrarte con diferentes opciones. En este artículo, vamos a comprar el uso de una VPN propia con una VPN comercial. Te hablaremos de las principales diferencias.

El objetivo es que puedas identificar qué opción te interesa más a la hora de navegar por Internet. Ambas pueden ser útiles, pero tienen también ciertas desventajas a la hora de usarlas para navegar por la red. Comprueba siempre qué necesitas y así poder mantener una buena conexión.

VPN propia vs comercial

Una VPN propia, significa que vas a montarla tú mismo, ya sea en un servidor o en tu router. En cambio, una VPN comercial son servicios que contratas, como podrían ser ProtonVPN, NordVPN o Surfshark, los cuales son algunos de los más populares. En ambos casos, vas a poder cifrar la conexión al conectarte desde una red pública, por ejemplo.

Ubicación de los servidores

La primera diferencia, un factor que puede ser determinante, va a estar en la ubicación de los servidores. Si utilizas una VPN propia, vas a salir a Internet a través de tu casa o de donde tengas el servidor que has montado. Vas a estar más limitado y no podrás elegir otras ubicaciones.

En cambio, una VPN comercial sí que va a tener muchas ubicaciones a las que vas a poder conectarte. Podrías, por ejemplo, conectarte a diferentes países o incluso servidores varios dentro de un mismo país.

Velocidad y estabilidad

Aquí puede haber diferencias. Tu VPN propia, podría ser más veloz y estable. No obstante, vas a estar limitado a la velocidad de subida que tenga el router que utilices. Si estás usando un segundo router como VPN, y éste no es de calidad, es posible que estés limitado a 100 Mbps, en caso de que sea Fast Ethernet.

Una VPN comercial, podría ser más o menos veloz en función de la calidad de los servidores que utilices, la ubicación, etc. No obstante, sobre el papel, no va a ser tan estable como tener la tuya propia.

Imagen de una VPN en una TV
VPN instalada en una televisión / Foto: Grupo ADSLZone

Privacidad

Si quieres el control total, sin terceros ni intermediarios, tener una VPN propia es la mejor opción. Es lo que realmente va a permitir que gestiones al máximo tu información y los datos de navegación.