Hoy en día no tiene mucho sentido programar el apagado del Wi-Fi, ya que hay muchos dispositivos que podrían depender de tener conexión continua, como son las cámaras de vigilancia. Además, el ahorro de energía es muy limitado y tampoco aporta mucho en cuanto a seguridad. No obstante, sí que hay situaciones en las que podría tener sentido configurar el apagado automático del Wi-Fi en tu vivienda.
Cuándo programar el apagado del Wi-Fi
Programar el apagado de la red Wi-Fi no debería de ser algo a tener en cuenta por ahorrar energía, pero sí para controlar los dispositivos conectados en ciertos momentos. También puede ser útil si simplemente quieres limitar la actividad de red en tu vivienda.
Quieres desconectar todos tus aparatos
El primer motivo es cuando deseas desconectar todos los aparatos al mismo tiempo de la red. En vez de ir uno a uno, podrías programar el apagado del Wi-Fi a ciertas horas del día. Esto puede ser por la noche, cuando estés trabajando por la mañana o en cualquier otro momento que necesites.
Por ejemplo, podrías tener determinados dispositivos de domótica que no quieras que estén siempre conectados a la red. Basta con configurar el Wi-Fi para que se apague en momentos concretos y así lograr controlarlos.
Pretendes limitar la actividad de red
También es útil si pretendes limitar la actividad de red. Es algo que puede ocurrir si no quieres que haya niños en casa que se conecten a ciertas horas. Por ejemplo, podrías limitar el Wi-Fi en horas de estudio, para que no esté disponible la red inalámbrica en esos momentos.
Muchos routers permiten configurar ese apagado cada día, a determinadas horas. Podrías crear un calendario también para que solo se apague determinados días y no todos, dejando la conexión permanente durante los fines de semana, por ejemplo.

















