Llegan días de frío, ¿pongo la calefacción a la misma temperatura que en pleno invierno?

Después de unas semanas con temperaturas por encima de lo habitual para esta fecha del año en buena parte de España, los termómetros empiezan a bajar. De hecho, en algunas zonas se van a registrar temperaturas bastante bajas en los próximos días y mucha gente empezará a conectar por primera vez la calefacción este otoño. No debes equivocarte al configurar la temperatura, ya que eso puede hacer que consumas más.

A qué temperatura poner la calefacción si no hace mucho frío

La temperatura debe ser siempre la misma, si tu objetivo es ahorrar, independientemente de si hace mucho frío fuera o no. Al menos, de forma general. Sí es cierto que por la noche podrías bajarla varios grados, incluso. Durante el día, lo ideal es que tengas la temperatura entre 18 y 20 grados, para consumir lo menos posible. La OCU recomienda como temperatura de confort los 21 grados y avisa de que cada grado puede suponer un 7% más de consumo.

Por tanto, si empieza a hacer frío en la zona en la que vives, y necesitas encender la calefacción, evita ponerla a una temperatura superior a esos 21 grados, ya que realmente no lo necesitas y vas a estar consumiendo más. Mantén la misma temperatura que pondrías en invierno, cuando hace mucho más frío.

Lo positivo es que, en esta fecha, la temperatura de tu vivienda no va a estar tan baja como en invierno. Por ello, pasar de 16 a 20 grados, por ejemplo, va a consumir menos que pasar de 13 a 20 grados. Vas a tener la casa a la misma temperatura, pero no estarás consumiendo tanto.

En resumen, independientemente de la temperatura que haga fuera, debes poner la calefacción a esos 18-20 grados y evitar consumir más sin ser necesario. Si necesitas algo más, puedes ponerla a 21.

Radiador de calefacción doméstico de aluminio blanco instalado en una pared
Vista superior de un radiador de elementos de aluminio conectado al sistema de calefacción central de una vivienda. / Foto: Wikimedia Commons

Ten en cuenta las horas de mayor temperatura

Algo que sí debes tener en cuenta es que, posiblemente, a ciertas horas la temperatura aumente fuera de casa. Esto significa que debes aprovechar esos momentos para ventilar tu casa y evitar hacerlo en horas en las que haga mucho más frío, como sería a primera hora del día o por la noche.

Esto también significa que podrías utilizar bastante menos tiempo la calefacción ahora, en comparación con el invierno, sin que ello suponga que la vivienda se enfríe rápidamente. Puedes jugar con los tiempos y evitar así consumir más de lo que necesitas en esta época.

Además, podrías apagar bastante antes la calefacción por la noche y, al no bajar tanto la temperatura, mantener la vivienda aclimatada hasta el día siguiente. Eso sí, es imprescindible que tengas un buen aislamiento térmico y evites que entre aire de fuera, lo cual va a hacer que tengas que encender más tiempo la calefacción.

En definitiva, si vas a encender por primera vez la calefacción este otoño, lo mejor que puedes hacer es mantener la temperatura igual que si fuera invierno. No pongas la temperatura más elevada, ya que eso va a consumir más energía y te costará más. Lo idea, de cara a ahorrar, es mantenerla entre 18 y 20 grados. Por la noche podrías ponerla a 15-16, si fuera necesario mantenerla encendida.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre calefacción central y calefacción individual?

La calefacción central distribuye el calor desde una única caldera o sistema a todas las viviendas de un edificio, mientras que la individual depende de un equipo propio en cada hogar. La central suele repartir costes entre vecinos, mientras que la individual permite un control más personalizado del consumo y la temperatura.

¿Cómo afecta el aislamiento térmico de una vivienda al consumo de calefacción?

Un buen aislamiento térmico reduce la pérdida de calor hacia el exterior, lo que permite mantener la temperatura deseada durante más tiempo con menos uso de la calefacción. Viviendas mal aisladas necesitan encender la calefacción con más frecuencia y durante más horas para compensar las fugas de calor.

¿Por qué no conviene ventilar la casa a primera hora de la mañana o por la noche en otoño?

A primera hora y por la noche las temperaturas exteriores suelen ser más bajas, por lo que ventilar en esos momentos enfría la vivienda más rápido y obliga a la calefacción a trabajar más para recuperar el calor perdido. Aprovechar las horas centrales del día, cuando el aire exterior está más templado, minimiza ese efecto.

¿Qué es un termostato programable y cómo ayuda a ahorrar en calefacción?

Un termostato programable permite fijar horarios y temperaturas automáticas para que la calefacción se encienda y apague sin intervención manual, ajustándose a las rutinas del hogar. Este tipo de dispositivo facilita mantener temperaturas estables, como bajar unos grados por la noche, sin necesidad de recordarlo cada día.