No todos los electrodomésticos tienen el mismo consumo y hay que tener en cuenta que algunos pueden suponer una cantidad importante. Es el caso del frigorífico, que en determinados casos podría alcanzar sobre el 30% del total de la factura. Es importante siempre utilizar un aparato de garantías, que funcione bien, pero también que tenga un menor consumo. Por ello, en este artículo vamos a hablarte de cómo afecta el tiempo al consumo y cuándo deberías cambiar el frigorífico de casa para ahorrar electricidad.
Nos vamos a basar en datos de la OCU, donde muestran cuál es la vida útil del frigorífico y cómo te ayuda a ahorrar si tienes uno nuevo. Aseguran que cambiar de aparato puede hacer que ahorres electricidad y salga rentable esa inversión. Ten en cuenta que no es lo mismo un frigorífico de hace 20 años, con uno actual mucho más eficiente.
Cuándo cambiar el frigorífico para ahorrar
Según la OCU, la estimación del tiempo de vida útil de un frigorífico es de 12,3 años. Recomiendan no cambiarlo antes de ese tiempo, salvo que tenga algún problema. Es a partir de esa fecha, de media, cuando realmente es una buena opción comprar otro frigorífico. Habrás aprovechado bien el que tengas y ya habrá modelos mucho más eficientes y esa diferencia hará que sea rentable la inversión.
Por tanto, si tu frigorífico tiene algo más de 12 años, es momento de cambiarlo. Vas a encontrar modelos mucho más eficientes, más actuales, y lo notarás en la factura. Eso sí, es clave que adquieras uno que se centre especialmente en la eficiencia. Aunque sean más caros, a la larga terminas ahorrando.
Hoy en día, la mejor opción son los de eficiencia energética A. Son los que van a funcionar de forma más eficiente, por lo que consumirán menos energía. Puedes encontrar una diferencia más que significativa si lo comparas con un aparato más antiguo, con esos 12,3 años de media que menciona OCU.

Ahorra al usar el frigorífico
Ahora bien, independientemente de cambiar o no tu frigorífico, siempre puedes tomar algunas medidas para ahorrar energía. Una de ellas es ajustar muy bien la temperatura. Cada grado puede hacer que gastes o ahorres sobre un 7%. Te aconsejamos que lo tengas a unos 5-6 grados, mientras que el congelador debería estar a unos -18 grados. No necesitas poner una temperatura inferior.
Otro consejo es que evites abrir mucho la puerta o que la dejes abierta más del tiempo necesario. Es justo en ese momento cuando más energía va a consumir, ya que, al entrar aire caliente de fuera, el compresor debe funcionar a mayor potencia para recuperar la temperatura y poder mantener los alimentos en buen estado.
Además, viene bien que ubiques el frigorífico correctamente. No lo pongas muy pegado a la pared, ni tampoco próximo a electrodomésticos que desprendan calor, como puede ser un horno. Lo mejor es que pueda circular el aire bien y no acumule calor. Eso te ayudará a alargar la vida útil, además de gastar menos energía.
Como ves, es importante tener un frigorífico actual, moderno, de bajo consumo. Según la OCU, cada 12,3 años viene bien cambiar el aparato. Es el tiempo que calculan que tiene actualmente un frigorífico de vida útil. Puedes comprar uno domotizado, para controlarlo de forma remota. Eso sí, comprueba qué dispositivos están conectados al Wi-Fi para saber si está bien configurado.




































