Así debes orientar las rejillas del aire acondicionado para enfriar mejor y ahorrar

Utilizar bien el aire acondicionado es clave para mantener una temperatura agradable en verano en casa, pero también para ahorrar energía. Es un aparato que puede consumir bastante, especialmente cuando cometemos errores al utilizarlo. Por ello, en este artículo te vamos a hablar de algo muy concreto que puede ayudarte a refrescar mejor tu vivienda, pero también a ahorrar algo de energía para pagar menos en la factura cada mes. Vamos a explicar cómo orientar las rejillas del aire.

¿Te has preguntado alguna vez si es mejor que el aire acondicionado apunte hacia arriba, cerca del techo, o bien hacia abajo? Hay una diferencia importante y, como vas a ver, puede ayudarte a mantener mejor la temperatura de una habitación. Esto hará que puedas ponerlo menos tiempo o no tengas necesidad de poner una temperatura inferior, lo cual te ayudará a ahorrar energía.

Cómo poner las rejillas del aire

El split o unidad interior del aire, la puedes orientar de diferentes maneras. Desde el propio mando, puedes hacer que las rejillas estén orientadas a una posición fija o se vaya moviendo. Puedes hacer que apunte más al techo o al frente, pero también hacia abajo. Por ejemplo, tal vez estés sentado en una mesa que está debajo y decidas apuntar ahí. ¿Es buena elección?

Lo cierto es que eso es un error. Al menos lo es si lo que quieres es ambientar toda la habitación y optimizar al máximo los recursos. ¿Por qué decimos esto? Lo ideal es que las rejillas estén orientadas hacia la parte superior de la habitación. El aire frío tiende a bajar, mientras que el caliente, por su densidad, va a subir.

Si apuntas hacia arriba, hacia el techo, el aire frío se va a repartir mejor por toda la habitación. Va a caer por las diferentes zonas y va a alcanzar antes la temperatura deseada. En cambio, si apuntas a un lugar fijo, en la parte de abajo, vas a limitar el funcionamiento del aire. Va a necesitar más recursos para enfriar antes toda la habitación.

Por tanto, lo mejor es que lo coloques apuntando hacia la parte de arriba de una habitación. No significa que no enfríe bien si lo apuntas directamente a ti, a una mesa, sino que en este último caso vas a consumir más recursos para alcanzar la temperatura deseada. Es mejor, para ambientar toda la habitación, apuntar hacia arriba.

Utiliza bien el aire

Más allá de apuntar correctamente las rejillas, también conviene que utilices bien el aire acondicionado. Con esto nos referimos a, por ejemplo, ajustar bien la temperatura. No lo pongas demasiado bajo, ya que realmente no lo necesitas. Se considera que una temperatura ideal es entre 24 y 26 grados. Puede que durante el día estés bien a 24-25, pero por la noche lo puedes subir incluso a 26. Cada grado puede hacer que gastes o ahorres sobre un 7%.

Tampoco deberías apagar y encenderlo mucho. Esto va a hacer que la temperatura se pierda y tenga que estar constantemente funcionando a mayor potencia para recuperarla. Lo mejor es que lo uses cuando lo necesites y no lo apagues simplemente porque vayas a salir de casa unos minutos. Además, los que son inverter van a consumir aún menos.

En definitiva, como ves es clave utilizar bien el aire acondicionado. Algo que puedes hacer es orientar bien las rejillas, para aclimatar correctamente una habitación y que alcance la temperatura deseada. Ajusta bien los grados y evita encender y apagar mucho el aparato, ya que eso va a disparar el consumo.