El peso se reposiciona: qué cambió en el tablero económico y qué mirar para invertir

El analista financiero Salvador Di Stéfano aseguró que “las inversiones en pesos gozan de buena salud y dejan alta rentabilidad en dólares” y planteó que la Argentina está “muy cerca de terminar con todas las restricciones cambiarias”, en un contexto de fuerte ingreso de divisas y recuperación del peso.

En su último informe, el economista sostuvo que el debate cambiario está mal enfocado. “El problema no es una suba del dólar, el verdadero problema es cómo sostenerlo”, afirmó, al tiempo que destacó que el tipo de cambio mayorista cerró en $1.376 con un Banco Central comprador y una Tesorería activa en la esterilización de pesos y acumulación de reservas para afrontar vencimientos de deuda.

Una cosecha que promete dólares récord

Di Stéfano proyectó una campaña agrícola “muy importante”, con una producción conjunta de soja, maíz, trigo, girasol, sorgo y cebada que superaría las 140 millones de toneladas. Ese volumen podría traducirse en liquidaciones por unos 40.000 millones de dólares, un nivel cercano al récord de 2022 (U$S 40.438 millones) y muy por encima de los U$S 31.337 millones registrados en 2025, la tercera mayor marca histórica.

A esto se sumaría el crecimiento de las exportaciones energéticas, especialmente de petróleo y gas, lo que podría llevar el total exportado a cifras cercanas a los 100.000 millones de dólares.

El analista también remarcó la “alta receptividad” de inversiones externas, tanto vía directa —a través del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI)— como mediante colocaciones de deuda o inversiones de portafolio, lo que incrementa la oferta de divisas en el mercado local.

Más cerca del fin del cepo

Para Di Stéfano, el levantamiento de restricciones cambiarias aparece cada vez más probable. Sugirió comenzar por eliminar la “restricción cruzada” para individuos, que amplió la brecha entre el dólar mayorista y el contado con liquidación (CCL), o avanzar directamente hacia una liberación total.

“Creo que estamos cerca de un levantamiento del cepo, en la medida que Argentina siga recibiendo dólares y no podamos sostener el precio en el mercado”, indicó. En ese escenario, anticipó que las brechas entre el dólar mayorista, el MEP, el CCL y el blue podrían caer “estrepitosamente”. Actualmente, con un mayorista en torno a $1.380 y un CCL en $1.448, la brecha ronda el 4,9%.

Según su visión, la eliminación del cepo incluso podría generar más presión bajista sobre el dólar, al mejorar la calificación crediticia y facilitar el ingreso de nuevas inversiones.

Más crédito en dólares y tasas bajas

El informe también destaca el crecimiento del crédito en moneda dura. Los depósitos en dólares alcanzan los U$S 40.867 millones, mientras que los préstamos suman U$S 19.768 millones.

Desde la asunción de Javier Milei, la composición del crédito cambió de manera significativa: si antes solo el 7% de los préstamos eran en dólares y el 93% en pesos, hoy el 23% está nominado en moneda estadounidense y el 77% en pesos.

Di Stéfano anticipó que en exposiciones como Expoagro podrían verse ofertas de financiamiento en dólares a tasas inferiores al 3% anual, lo que —sumado a esquemas de amortización acelerada para bienes de capital— podría modificar el horizonte de actividad económica a partir de marzo.

Quienes se endeudaron en dólares, agregó, “han tenido una mejora sustancial en la tasa” gracias a la baja del tipo de cambio mayorista, lo que vuelve más atractivo financiarse en moneda extranjera que en pesos.

Superávit comercial y peso fortalecido

El analista también relativizó las advertencias sobre un eventual atraso cambiario. Recordó que, tras un adelantamiento de importaciones y compras de divisas previo al 26 de octubre, enero cerró con un superávit comercial de bienes de U$S 1.987 millones, con exportaciones creciendo 19,3% e importaciones cayendo 11,9%.

“Esto echa por tierra todos los argumentos de un dólar atrasado”, sostuvo.

Recomendación a inversores

En sus conclusiones, Di Stéfano fue categórico: “Muchos siguen soñando con la ilusión de que el dólar va a subir, pero conviven con el desencanto de una baja del dólar y una recuperación del peso”.

Su recomendación es clara: priorizar instrumentos en pesos, descartar la inversión en dólares y comenzar a mirar con mayor atención el mercado accionario. En el actual escenario, definió, “el peso es el rey”.