No te equivoques, esta es la mejor manera de comparar tu consumo de luz y ahorrar

Realizar algunos cambios, como puede ser subir o bajar la temperatura, cambiar el modo de uso del lavavajillas o utilizar bombillas LED, puede servir para ahorrar. Ahora bien, ¿hasta qué punto realmente influye? Lo mejor es comparar y ver si realmente esos cambios que has realizado te están ayudando a gastar menos.

Revisa el mismo mes del año anterior

Tal vez subas algún grado la temperatura del aire acondicionado en verano, subas también la del congelador para que gaste menos y decidas empezar a usar el programa Eco en el lavavajillas. Quieres ver si estás gastando menos y lo que haces es comparar lo que has gastado un mes, con el inmediatamente anterior y tal vez los 2 o 3 siguientes. ¿Qué ocurre? Esos meses pueden ser muy distintos.

Un ejemplo claro es si comparas septiembre con agosto. Tal vez en agosto usaste mucho más el aire acondicionado, ya que es más común que haga más calor, por lo que el consumo puede ser bastante superior. En cambio, en septiembre, al ser un mes con temperaturas más suaves, es muy probable que gastes menos electricidad. Lo mismo ocurre si comparas un mes que haya hecho más frío, con otro anterior con mejor temperatura.

Además, los hábitos también cambian de un mes a otro. Hay meses en los que estamos más en casa, otros estamos más tiempo de viaje o fuera con amigos. Por todo esto, comparar entre diferentes meses no suele ser lo mejor para ver si estamos gastando más o menos electricidad en casa.

Lo mejor pasa por revisar el mismo periodo del año anterior. Es decir, si por ejemplo has realizado cambios para ahorrar en la factura de la luz en abril, compara ese consumo con abril del año anterior. Es más, lo ideal es comparar al menos dos meses juntos y así verificar si realmente todos esos ajustes se están viendo reflejados en la factura.

Ahorrar luz en verano

Todos los cambios suman

Son muchos los ajustes que puedes hacer para ahorrar en la factura de la luz. Hay algunos que pueden hacer que ahorres mucho más, mientras que otros apenas van a ser perceptibles. Lo que sí debes tener en cuenta es que todos los cambios suman. Pequeños detalles que puedas cambiar, como puede ser simplemente apagar la TV y no dejarla en Stand By, va a aportar algo al total.

Por ejemplo, el consumo fantasma puede llegar a representar sobre el 10% del gasto total de la factura. Simplemente con eso ya puedes tener un ahorro importante, aunque sean varias cosas que por separado no aporten gran cosa. Desconectar cargadores, la TV, apagar electrodomésticos por completo… Todo eso ayuda.

También puedes notar un ahorro mayor si empiezas a usar mejor los electrodomésticos de mayor consumo, como puede ser el aire acondicionado, una estufa, el lavavajillas… Por ejemplo, un grado más o menos en el aire acondicionado puede suponer ahorrar o consumir un 7% de electricidad. Usar el modo Eco en los electrodomésticos, en algunos casos puede llegar al 40% de ahorro.

En definitiva, como ves es importante que compares bien el consumo de electricidad. Hazlo en un mismo periodo del año anterior y no uno o varios meses antes. Eso te dará resultados más reales y podrás ver si realmente los cambios que has hecho tienen efecto.