Si compartes el ordenador con varias personas, puede ser útil cifrar con contraseñas tus carpetas. También lo es si temes que alguien pueda encender tu equipo y poder ver todo el contenido que almacenas, ya que podrías tener documentos importantes. Sea cual sea el motivo, siempre vas a tener la opción de poner una contraseña a tus carpetas.
Cifra con contraseña una carpeta
Simplemente necesitas llevar a cabo unos pasos sencillos. Lo primero será tener delante la carpeta que quieres cifrar. Tienes que hacer clic con el botón derecho del ratón, le das a Propiedades, General y Opciones avanzadas. Verás que se abre una nueva ventana como puedes observar en la imagen de abajo.

Hecho esto, tienes que marcar la opción de Cifrar contenido para proteger datos. De forma predeterminada, esto viene desmarcado. Solo tienes que asegurarte de que está marcada y le das a Aceptar. Nuevamente, tienes que darle a Aplicar. Es en ese momento cuando te aparecerá otra ventana donde te indica si quieres aplicar esos cambios solo a esa carpeta o también a todas las subcarpetas y archivos.

En el apartado Detalles, podrás asignar qué usuarios tienen acceso a esa carpeta. Verás tu nombre de Usuario de Windows, así como otros posibles que pueda haber en ese equipo. De esta forma, podrás añadir quién puede acceder a estas carpetas que vas a cifrar en tu sistema. También podrás crear un respaldo del acceso, como copia de seguridad.

Con esto, podrás cifrar una carpeta cualquiera en tu sistema Windows. Será tu usuario quien tenga acceso a ella, por lo que otra persona que pueda utilizar el ordenador, con otro usuario, no podría entrar.
Utiliza aplicaciones externas
Más allá de esa función que viene con Windows, también podrías utilizar aplicaciones externas. Una bastante popular, además de gratuita y fácil de usar, es 7-Zip. Tienes que descargar la versión de Windows, desde su web oficial, e instalarla.
Lo que vas a hacer es añadir carpetas o archivos comprimidos a través de 7-Zip. Una vez hecho esto, desde la aplicación tienes que entrar en el apartado de Cifrado y vas a asignar una contraseña para esa carpeta. Sin esa clave, la carpeta no se podrá abrir. Te recomendamos que pongas una contraseña que sea fiable, fuerte y que no averigüen con facilidad.
Esto mismo lo puedes aplicar con cualquier carpeta que tengas en tu ordenador. Utiliza cifrado AES-256, por lo que es bastante robusto. Es realmente muy complicado llegar a romper este tipo de cifrado, siempre y cuando uses claves seguras, con una buena longitud y que no puedan averiguar fácilmente. Por ejemplo, no pongas tu nombre, ni dígitos que puedan averiguar. También puedes cifrar archivos con WinZip, PeaZip y otras similares.
Una alternativa interesante, es utilizar Veracrypt. Este programa permite cifrar y ocultar archivos de forma gratuita. Es de código abierto y sirve para archivos individuales, carpetas o incluso unidades USB. Lo puedes utilizar en Windows, así como en sistemas Linux.
En definitiva, cifrar archivos en Windows es sencillo. Puedes usar la propia función que ya viene con el sistema, pero también aplicaciones externas como algunas de las que hemos mencionado. Simplemente debes asegurarte de que utilizas programas de garantías y usas contraseñas que no sean fáciles de averiguar.




































