Tener una buena velocidad de Internet contratada es importante para realizar diferentes tareas online. Por ejemplo, es clave para ver contenido en streaming en alta calidad, subir y bajar archivos de la nube o jugar por Internet. Sin embargo, no es el único valor que debes tener en cuenta. En este artículo vamos a hablarte del caso de jugar online. Vamos a explicarte qué datos debes analizar, más allá de la velocidad.
Podrías tener la máxima velocidad contratada, pero que haya problemas al jugar online. Vas a ver que hay ciertos valores que debes revisar y asegurarte de que tu conexión funciona correctamente y de forma estable. No importa si vas a jugar con el ordenador, móvil o videoconsola.
Datos importantes al jugar online
Hoy en día, cualquier tarifa de fibra óptica va a ser suficiente para jugar online. No importa si tienes una tarifa de 300 Mbps o de 1 Gbps o incluso más. Sí van a importar más otros datos como los que vamos a mostrarte. Eso sí puede marcar la diferencia entre tener una conexión de calidad para jugar y otra que podría estar limitada.
Latencia
La latencia o ping es un valor clave. Podemos decir que es el tiempo que tarda un dato en ir desde tu dispositivo (videoconsola, ordenador o móvil) hasta el servidor del juego y volver. Cuanto menos sea, mejor. Esto es lo que puede permitir o no que accedas a ciertas partidas y juegos online.
Compra en Amazon tu ASUS ZenWiFi BD4
Podemos decir que lo ideal es tener un ping menor a 20 ms. Cuanto más cerca de 0 esté, mejor. Si ese ping está entre 20 y 50, podría ser aceptable, a partir de 50 podría ser problemático en ciertos juegos y más allá de 100 podrías tener limitaciones importantes.
Jitter
Además de la latencia o ping, el jitter es otro valor importante. No solo importa tener una latencia o un ping bajos, sino que sean estables. Es un problema si, por ejemplo, tu ping es de 15 ms, pero pasa a ser de 80, luego baja a 50, etc. Esa inestabilidad puede suponer un problema importante a la hora de jugar por Internet y podrías tener ciertas complicaciones.
El jitter se encarga de medir las variaciones del ping. Si es demasiado elevado, eso puede dar lugar a tirones y problemas a la hora de jugar por Internet.























