La Primera Nacional está próxima a albergar uno de los encuentros más trascendentales de los últimos tiempos. No por la fecha del campeonato ni porque el campeonato se esté definiendo, sino porque el resultado del Morón–Ferro puede ser determinante para el futuro de los equipos. Dos grandes del Ascenso que tienen aspiraciones de Primera se medirán para encaminar la recta final.
El Gallito corre de atrás, eso es innegable. El golpe sobre la mesa que dio el Verdolaga con la victoria frente a Colón retumbó en la tabla de posiciones: los de Sara se fueron a ocho de sus escoltas. Pero ojo, porque en el Oeste la ilusión se mantiene vigente. Una de las razones por las que se conserva la esperanza tiene nombre y apellido: Walter Otta. Uno de los máximos ídolos del club en el banco de suplentes es un motivo más que válido. Y en la previa del encuentro, el deté habló con Olé acerca de las claves del partido, las armas de su equipo y lo que significaría un ascenso.
Walter Otta con Olé
-La categoría recién está por la mitad del torneo pero este partido contra Ferro ya se percibe como una final…
-Efectivamente, vos lo dijiste. Ellos atraviesan un gran momento en el torneo, acumulando puntos, y nosotros necesitamos acortar distancias. Por lo tanto, es un partido fundamental para lo que resta de la competencia.
– Como líder del grupo, ¿les planteás a tus dirigidos este encuentro como una final o preferís que lo afronten como un partido más?
-Considero que ya no es necesario hacer ese tipo de aclaraciones. Desde el aspecto psicológico uno intenta motivar de la mejor manera, pero los jugadores son inteligentes y comprenden perfectamente la trascendencia del compromiso del domingo.
– ¿Dónde considerás que estará la clave del encuentro?
-En que asumamos el protagonismo. Ferro demostró que posee poder de gol y, si no se lo presiona ni se le reducen los espacios, se vuelve un rival muy complejo. Debemos estar a la altura para lograr el triunfo que todos buscamos.
– ¿Qué rol juega el aspecto psicológico en esta clase de partidos?
-Es algo completamente fundamental. En la Primera Nacional predomina una gran paridad y el estado anímico suele marcar la diferencia durante el desarrollo del juego. Mantenemos un profundo respeto por todos los rivales. Ferro viene haciendo una campaña excelente, por lo que vamos a tener que mostrar nuestra mejor versión para competir, ganar y mantenernos cerca del objetivo, que es finalizar en el primer puesto.
-¿Cuál considerás que es la principal virtud de Deportivo Morón?
-Es un equipo con corazón. Somos el segundo equipo más goleador de ambas zonas y mantenemos firme la ilusión de ganar y pelear por el primer puesto hasta la última fecha. Nuestras virtudes son las que demostramos a lo largo de todo el campeonato, pese a no haber podido sumar de a tres en las últimas jornadas.
– ¿Considerás que este partido puede ser determinante en la lucha por el ascenso?
-No sé si determinante, porque aún restan 16 fechas por disputarse tras la postergación, pero sin duda es un duelo importantísimo.
– A lo largo de tu extensa carrera como futbolista, ¿en qué entrenadores te basaste para construir tu filosofía?
-De todos los técnicos que tuve, siempre traté de aprender lo bueno y también lo malo. Siempre fui de prestar atención a lo positivo y también a lo negativo de la gente que tuve enfrente. Había cosas que veía y me gustaban, y otras que me decía a mí mismo que no las iba a hacer. Después, con el cuerpo técnico fuimos construyendo nuestro propio perfil. Ya llevamos más de 16 años dirigiendo juntos con Félix Benito y fuimos buscando nuestra identidad basándonos en todo lo que aprendimos en nuestras carreras.
– De esos 16 años dirigiendo, gran parte los pasaste en Morón. ¿Qué significa hoy el club para tu vida y tu carrera?
-Es algo muy especial porque acá vivimos momentos increíbles. Obviamente que el ascenso con Dálmine, por lo que significa para mí, fue inolvidable, pero jugar semifinales de Copa Argentina contra River y ascender con Morón después de tanto tiempo fue hermoso. Tenemos un cariño muy grande con el club y con la gente, y ojalá podamos darle la alegría más grande, que es llevar a Morón a Primera División.
– Y respecto a la relación con el hincha, ¿se siente la presión por el ascenso?
-Hay mucha ilusión porque se mantuvo una base importante. Estuvimos 18 fechas en los primeros puestos y seguimos ahí peleando, más allá de que en los últimos partidos nos quedamos un poco. Sé que el equipo va a remontar porque tenemos muchas ganas de dar pelea.
– ¿Afrontás este año como una revancha personal por lo que pasó la temporada pasada contra Deportivo Madryn?
-No, revancha no, porque lo que pasó, pasó. Esto es un torneo nuevo. En el partido con Madryn, siento que la clasificación la perdimos de local: fuimos muy superiores y terminamos ganando apenas 1 a 0 un partido que era para un 3 a 0 tranquilo. Nuestra autocrítica fue no haberlo liquidado en nuestra cancha. Pero cada torneo es distinto y guardar rencores no sirve de nada.
– ¿Qué significaría coronar este camino en Morón con el ascenso?
-Cumplir un sueño. Sería algo hermoso.
-¿Tu gran deseo es dirigir en Primera con Morón?
-Sí, es la gran ilusión y el motivo por el cual volvimos al club. El año pasado estuvimos muy cerca y ojalá este año lo podamos lograr. Sabemos que es durísimo y que hay rivales muy fuertes, pero vamos a dar pelea para tener esa oportunidad.

Mirá también
Juan Manuel Sara con Olé: “Mi intención era devolverle la ilusión a la gente”

Mirá también
Luto en el ascenso: falleció Antonio Amerise, presidente de Sportivo Italiano

Mirá también
Cañuelas venció a Alem y se cortó en la punta de la Primera C

Mirá también



























