Inflación: ¿Podemos esperar que la modesta desaceleración de abril continúe?

A pesar de la firma del acuerdo con el FMI y la contracción monetaria realizada por el Banco Central, en el primer trimestre de 2022 la economía experimentó una fuerte aceleración de la inflación. Varios factores contribuyeron a esta dinámica. Entre los estrictamente monetarios se destaca el gran excedente de pesos remanente del “plan platita” en el segundo semestre del 2021 y la caída en la demanda de dinero fruto de la incertidumbre imperante en la economía. Las variables no monetarias que también contribuyeron a la aceleración de la inflación en este período fueron la dinámica del tipo de cambio oficial, los precios internacionales, los salarios y el ajuste en los precios regulados

La desaceleración de la inflación en abril se explica porque de los siete factores más relevantes para explicar la dinámica de corto plazo de la inflación, cuatro desaceleraron la inflación, uno fue neutral y sólo dos en ese mes jugaron a favor de la inflación. Con todo esto a favor, la inflación solamente bajó del 6.7% mensual en marzo al 6% en abril; mientras que la inflación núcleo inclusive se aceleró en dicho período (del 6.4% al 6.7%)

La pregunta del millón es si en los próximos meses la desaceleración de la inflación evidenciada en abril profundizará su dinámica, permanecerá en valores similares a los de ese mes o se producirá una nueva y peligrosa espiralización.

La respuesta a esta pregunta depende obviamente de la dinámica que tengan los distintos factores que afectan al proceso inflacionario. Si bien está dinámica está claramente abierta, algunas especificaciones pueden hacerse y se resumen en:

En los próximos meses, la dinámica del mundo sin duda resultará muy importante. Por un lado, la fortaleza internacional del dólar podría afectar negativamente al precio de las commodities. En el muy corto plazo, esto juega transitoriamente a favor de una desaceleración de la inflación en los bienes exportables. Sin embargo, la contrapartida es que, a menores precios de commodities, empeoran tanto las cuentas externas como las fiscales y esto genera mayores presiones devaluatorias y de emisión monetaria. Por lo tanto, menores precios de commodities, podrían traducirse finalmente en un aumento permanente de las presiones inflacionarias.

La evolución de los tipos de cambio (tanto oficiales como libres) es difícil que generen un ancla de estabilidad sobre los precios. Más allá del compromiso con el Fondo Monetario de mantener el tipo de cambio real, al no tener el Banco Central demasiadas reservas internacionales ni tener ningún tipo de colchón cambiario, la autoridad monetaria no tiene demasiadas chances de atrasar mucho el tipo de cambio nominal respecto de la inflación.

Por el lado de los precios regulados, el prometido ajuste de las tarifas energéticas al FMI seguramente traccionará en el cortísimo plazo acelerando la inflación de los bienes no transables aunque luego, al atemperar los subsidios, redundará en menores requerimientos de emisión monetaria (y de inflación).

Con respecto a los factores monetarios, la mayor emisión monetaria durante abril aumentó nuevamente el excedente de pesos lo cual presionará a los precios de los bienes positivamente en el futuro. Por otro lado, la evolución tanto de la oferta de pesos como su demanda resultan altamente dependientes del cumplimiento o no del programa con el FMI. En este sentido, la dinámica de los actuales conflictos políticos pueden jugar un rol muy importante en cuento a las expectativas de dicho cumplimiento.

Dadas las bajas expectativas de crecimiento económico para 2022 (3.5% de acuerdo al REM del BCRA), los márgenes de comercialización no deberían presionar demasiado a los precios de los No Transables. Por último, como se analizó anteriormente, en marzo de 2022 los salarios mostraron una importante reacción. Teniendo en cuenta esto y sumado a las últimas negociaciones salariales de un importante gremio, la dinámica las remuneraciones también pueden ejercer una importante presión inflacionaria de corto plazo.