Después del clásico, habló el entrenador. En medio de un presente incómodo y con el análisis todavía caliente, Cristian Grabinski fue autocrítico y dejó una frase que golpea: “No salimos a ganar en el primer tiempo, salimos a ver qué pasaba”. El DT de Chacarita puso el foco en ese arranque dubitativo como clave del partido y marcó, puertas adentro, el punto donde el equipo necesita cambiar.
El arbitraje sin excusas
El partido dejó tela para cortar y, como suele pasar en este contexto, los focos se posaron sobre el arbitraje de Pablo Dóvalo. Sin embargo, lejos de alimentar la polémica, el entrenador eligió otro camino. “No, para nada le quedó grande el partido”, aseguró con firmeza.
Grabinski no esquivó el tema, pero tampoco lo sobredimensionó. Para él, el error es parte del juego. “Se puede equivocar en alguna jugada, pero los jugadores también se equivocan y los técnicos también”, explicó. En un fútbol donde muchas veces se buscan responsables afuera, Chacarita intenta mirar hacia adentro.
La continuidad no se negocia
El otro eje fuerte pasa por su lugar en el banco. En un torneo donde los ciclos se consumen rápido, Grabinski en la semana dejó un mensaje contundente asumiendo que nunca se sintió interino y no lo es ahora.
“En el fútbol, cuando se pierde, siempre hay dudas. Pero nosotros estamos firmes, convencidos de lo que hacemos y vamos a seguir”, afirmó sin rodeos. El respaldo de la dirigencia también aparece como un sostén. Aunque el propio DT lo sabe: cada fin de semana marca el rumbo y el resultado es el que manda.
Un grupo que cree pero que está en deuda
Más allá de la tabla, el corazón del mensaje está en el vestuario. El deté insiste en que el equipo tiene con qué salir adelante. “Nos falta convencernos de que somos buenos”, soltó. El análisis es claro ya que hay material y trabajo, pero falta ese click mental. “Hay buena relación con el plantel y estamos unidos”, remarcó.
En ese camino, el segundo tiempo del clásico aparece como fundamento. “ Me gustó mucho. Buscamos jugar los 90 minutos como terminamos ese segundo tiempo”, explicó. La mejora está, pero todavía no alcanza.
El contexto pesa. La gente exige y el equipo lo siente. “El jugador cuando no gana siempre se va a sentir en deuda”, reconoció el Cristian. Pero también dejó un mensaje hacia el hincha de paciencia y confianza. Para Grabinski, el crecimiento es progresivo. “En estas últimas fechas el equipo va de menor a mayor”, sostuvo.
Por eso, su cierre apuntó directo al hincha funebrero: “Que esté tranquilo, porque el plantel, el cuerpo técnico y el club trabajan constantemente. Si seguimos así, los resultados van a llegar”.

Mirá también
Pancho Rago, con Olé: “Dóvalo dirigió bien, yo tengo todos los tapones marcados”

Mirá también
El equipo de la Primera B que recurre a un viejo conocido para salir del fondo

Mirá también


































