Con gran participación vecinal y bajo número de casos, el Municipio consolidó su estrategia contra el dengue en la temporada 2025/26

  • Tras siete meses de trabajo continuo, la Mesa de Abordaje Integral presentó los resultados de la temporada. Se destaca que, más allá de que los casos confirmados fueron menores, el trabajo de prevención llevado a cabo por la Mesa no se detuvo, recorriendo más de 120 barrios.


La Mesa de Abordaje Integral del Dengue coordinada por la Secretaría de Salud municipal, presentó el balance de cierre de la temporada 2025-2026 del Plan Preventivo. Con un fuerte eje en la descentralización y el trabajo coordinado junto a los vecinos, el Municipio completó un ciclo de siete meses de tareas mancomunadas e intensivas que otorgó resultados altamente positivos.

El esquema de trabajo, que se sostiene desde mediados de 2024, combinó concientización domiciliaria, descacharreo con controles de riesgo y controles de foco, que se sumaron como novedad en esta última temporada.

A lo largo del período que comenzó en octubre pasado,  la Municipalidad llevó a cabo 125 Operativos de Reordenamiento Ambiental Preventivo en más de 120 barrios donde cada vecino y vecina acompañaron la propuesta cumpliendo un rol fundamental: la limpieza previa de patios y jardines, eliminando los posibles criaderos de sus viviendas.

De forma paralela, el Municipio desplegó, a través de los Centros Operativos y la Secretaría de Higiene Urbana, amplios operativos de retiro de residuos y objetos en cada uno de los puntos visitados.

Gracias a este dispositivo, mediante los contenedores dispuestos de manera rotativa en los barrios, se recolectaron 94 toneladas de objetos inservibles que los propios ciudadanos acercaron, evitando la proliferación del mosquito Aedes aegypti.

Control epidemiológico y cifras clave

El impacto del trabajo semanal desarrollado en cada espacio, se reflejó de manera directa en los indicadores sanitarios. Como parte de la vigilancia epidemiológica y el abordaje sanitario, la temporada 2025-2026 solo contó con 4 casos confirmados de dengue y 2 de chikungunya. La cifra adquiere relevancia al contrastarse con los períodos anteriores: la temporada 2024-2025 había cerrado con 886 casos, mientras que la histórica crisis de 2023-2024 había alcanzado los 68.065 contagios.

Tras las acciones realizadas se pudo identificar que el 45,2% de las larvas de aedes aegypti se encontraron en baldes, seguidos por floreros 10,2%, plantas en agua 7,8%, platos de macetas y bebederos en un 7,2%, neumáticos 6%, piletas de lona 4,8%, desagües el 4,2% y el 3% en botellas.

La respuesta ante los casos detectados también implicó un despliegue inmediato. Diego Ruiz, director de Epidemiología de la Secretaría de Salud detalló las nuevas tareas desarrolladas en esta temporada desde la Mesa: “Llevamos a cabo dos bloqueos junto a Defensa Civil y otras áreas ante la aparición de casos, donde se realizó el rociado intradomiciliario casa por casa, la promoción de las medidas de cuidado y la búsqueda activa de febriles. Visitamos 214 viviendas y detectamos un paciente con síntomas compatibles que, afortunadamente dio negativo”.

Fiscalización y control

A la par de la prevención, el Municipio a través de la Unidad de Riesgo Sanitario intervino en diferentes espacios que representaban focos de infección latentes. En estos siete meses, se labraron 1.067 actas de riesgo, se denunciaron penalmente 269 inmuebles (48 de ellos en Fiscalía) y se realizaron 148 allanamientos.

Además, se detectaron 178 infracciones en baldíos mediante sistemas remotos, lo que derivó en la remoción de 6.747 toneladas de residuos y escombros. Del total de espacios críticos intervenidos, 143 fueron saneados por la cuadrilla municipal y 72 fueron regularizados voluntariamente por sus propietarios tras la notificación.

Por otra parte, la red de atención primaria desempeñó un rol fundamental en el cambio de paradigma cultural y médico respecto al virus. Alejandra Myszkoroski, integrante del Comité de Epidemiología de la Dirección de Acción Primaria de la Salud (coordina la labor de los 100 centros de salud locales), explicó los desafíos con los que se encontraron en esta temporada: “Lo atípico fue la discusión en torno a la fiebre chikungunya; el equipo de salud se tuvo que actualizar sobre la vigilancia y sus diferencias con el dengue. Aunque registramos pocos casos positivos, el volumen de casos sospechosos fue un poco mayor y la vigilancia se manejó con mucha precisión”.

Myszkoroski también remarcó un avance clave en la gestión sanitaria: “Logramos ir frenando lo que antes se hacía de manera inercial como ‘fumigación preventiva’ para afianzar el proceso de descacharrado real. A veces en los centros de salud la comunidad todavía nos requiere que se realice fumigación, pero gracias a los diferentes profesionales que integran la Mesa, se puede contar con las debidas explicaciones para dejar de lado esa idea y explicar a los vecinos que el foco hoy está puesto en la erradicación del criadero, que es lo verdaderamente efectivo”.

La prevención no se detiene

Aunque el balance de estos meses demuestra una baja de casos y una estabilidad sostenida, desde la secretaría de Salud aclararon que no se da por finalizado el brote. Los equipos técnicos mantendrán las tareas de vigilancia epidemiológica y el control vectorial en puntos estratégicos.

En ese sentido, es importante recordar a la comunidad que, aun con las bajas temperaturas, es fundamental mantener las medidas de prevención en el domicilio, con mayor énfasis en la eliminación de potenciales criaderos de mosquitos , eliminando inservibles en patios y jardines y dentro de las viviendas con el recambio de agua en floreros y la limpieza de bebederos, dado que las larvas y huevos del mosquito pueden sobrevivir a las bajas temperaturas esperando los primeros calores de la próxima temporada.