Comprar por Internet es algo muy habitual y estamos tan acostumbrados que ponemos la tarjeta sin demasiados problemas. Aunque en la mayoría de casos esto sea algo seguro, podrías toparte con ciertos riesgos. Por ello, vamos a hablarte de qué expones exactamente al introducir la tarjeta, cómo puedes evitar compartirla online y qué hacer como alternativa a guardar la numeración en el navegador.
Qué expones al introducir la tarjeta
Cada vez que pones tu tarjeta en Internet para realizar un pago, estás exponiendo lo siguiente:
- Número de la tarjeta.
- Fecha de caducidad.
- Código CVV.
Esto es necesario para realizar la transacción. Sobre el papel, todo esto va a ir cifrado, por lo que no debería pasar nada. No obstante, no puedes controlar que esa web donde vas a comprar no tenga algún tipo de fallo o que incluso la hayan creado de forma maliciosa solo para robar información.
Por tanto, estás exponiendo información financiera que podría terminar en malas manos. Cuanto más limites todo esto, mejor para mantener la seguridad y privacidad en la red. Reducir el riesgo todo lo que puedas, es fundamental para evitar que los piratas informáticos puedan usarlo en tu contra.
No se trata ya del momento justo en el que pagas, sino de exponer la numeración y los datos. Por ejemplo, podrías guardar los números de la tarjeta y la fecha de vencimiento en alguna plataforma para reservar hoteles y que llegue a tener alguna vulnerabilidad y los cibercriminales se aprovechen.
Cómo evitar compartir la tarjeta online
Para evitar tener que compartir los datos de la tarjeta por Internet, tienes opciones como las siguientes:
- Utiliza una tarjeta virtual.
- Tarjetas monedero o prepago.
- Plataformas como PayPal.
Muchos bancos ofrecen la opción de tener tarjetas virtuales. Suelen funcionar únicamente para una transacción determinada, por lo que más allá de ese pago, no hay riesgo en caso de que la numeración termine en malas manos. Vas a estar blindado.




















