La presidenta Claudia Sheinbaum firmó este miércoles 14 de octubre un decreto que prohíbe a las plataformas digitales exponer a menores de edad a contenidos violentos o dañinos. La medida surge tras un ataque ocurrido a inicios de mes en una secundaria de Torreón, Coahuila.
En ese hecho, dos exalumnos mataron a un subdirector e hirieron a estudiantes. Las autoridades sostienen que los atacantes se inspiraron en contenido extremista y violento en línea.
El decreto impide que las plataformas permitan el acceso, la exposición o la recomendación de material que promueva discursos de odio, extremismo violento, explotación sexual, suicidio, autolesiones, trastornos alimenticios, violencia escolar y ciberacoso, entre otros. The New York Times precisa que la protección alcanza a menores de 18 años.

Las empresas deberán diseñar sus servicios con seguridad desde el origen. Esto incluye retirar de inmediato cuentas y publicaciones violentas, clasificar los contenidos por edad y verificar la edad de los usuarios. También deben ofrecer herramientas de supervisión parental, mecanismos de denuncia y configuraciones de privacidad activas por defecto.
Otras obligaciones incluyen mantener un punto de contacto disponible las 24 horas para las autoridades. Además, deberán alertar de inmediato cuando detecten contenido que ponga vidas en peligro. La consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, añadió que las compañías tendrán que publicar los criterios que usen para identificar y retirar materiales.
Las plataformas disponen de 30 días naturales para adaptarse. Si no cumplen, Sheinbaum advirtió que impulsará con rapidez una segunda ley que establezca sanciones.
Funcionarios afirmaron haber conversado con directivos de Meta, TikTok y Google antes del anuncio. Reuters, indicó que ninguna de esas compañías había emitido comentarios. Más tarde, Meta dijo que analizará el decreto, mantendrá el diálogo con el gobierno y aún no precisa cambios en sus aplicaciones.
La medida se suma a otras decisiones recientes. En septiembre, el gobierno anunció una prohibición del celular durante toda la jornada escolar y restricciones al uso de tabletas en la educación pública. Mientras Australia aprobó un veto total a las redes para menores de 16 años, algunos críticos cuestionan la eficacia de la verificación de edad y de los controles parentales.





























