Tras el cambio de horario, ¿qué es lo más importante para ahorrar realmente energía?

Una vez más, ha tocado cambiar la hora del reloj para adaptarnos al horario de invierno. Esto supone que tenemos una hora menos de luz por las tardes, aunque amanece una hora antes. Puede afectar al consumo, pero también podría ser algo que puedes aprovechar para ahorrar. Vamos a hablarte de algunos ajustes que podrías hacer y así evitar que tu factura aumente.

Cómo aprovechar el cambio de hora y ahorrar

La idea del cambio de hora es ser más eficientes y consumir menos electricidad. Según datos de Repsol, el ahorro puede llegar a 0,30€ por cada hora en la que se evita usar la luz artificial. Sin embargo, el debate siempre está ahí y son muchas las personas que creen que realmente no es necesario este cambio para ahorrar.

Cambia rutinas para aprovechar la luz natural

Algo que puedes hacer para ahorrar electricidad, es cambiar tus rutinas para aprovechar mejor la luz natural. Por ejemplo, si sueles limpiar o realizar tareas domésticas a una hora determinada, con luz solar aún presente, puedes trasladar esas tareas una hora antes y así evitar tener que encender las bombillas.

No siempre será posible, ya que dependerá de tus horarios, pero es una buena opción para reducir todo lo posible el encendido de la luz artificial.

Mantén horarios, si pagas la luz en función de la hora

En caso de que pagues un precio distinto de la luz en función de la hora del día, es buena idea que mantengas los mismos horarios. Siempre que pagues por franjas horarias, por ejemplo, vas a seguir pagando lo mismo, independientemente de que hayan cambiado la hora.

El objetivo es que puedas seguir aprovechando esas horas más económicas, sin que te guíes únicamente por la luz solar para, por ejemplo, poner la lavadora o el lavavajillas.

Primer plano del panel de control de una lavadora blanca con diales giratorios y botones de configuración.
Detalle de los mandos de selección y botones de funciones en el frontal de una lavadora doméstica. / Foto: Pixnio

No te guíes solo por la luz al poner la calefacción

Un error habitual es vincular este cambio de hora, con la consiguiente reducción de horas de luz solar por las tardes, con el frío y tener que encender antes la calefacción. Guíate únicamente por la temperatura y no por la sensación de tener menos horas de sol.