La ubicación que le des al router va a ser clave para lograr una mejor conexión de Internet. Es fundamental para que la red inalámbrica llegue a los diferentes lugares de tu vivienda y puedas conectar dispositivos de todo tipo. Un error es ponerlo cerca de una ventana y vamos a explicarte los motivos. Esto puede hacer que el aparato se sobrecaliente, que desaproveches la señal inalámbrica o que incluso suponga un mayor riesgo para la seguridad.
No pongas el router cerca de una ventana
Poner el router en cualquier lugar, es algo bastante habitual. Llega el técnico, lo instala en el sitio que le decimos o donde creemos que va a estorbar menos, pero eso no siempre significa que va a ser la mejor opción para lograr una buena señal. Es clave elegir correctamente dónde ponerlo y evitar errores.
Entra luz directa del sol
El primer motivo por el cual no deberías poner el router cerca de una ventana, es porque se sobrecalienta. Si entra luz directa del sol, eso puede dar lugar a que aumente la temperatura, especialmente en verano, y empiece a funcionar peor.
No solo podría afectar al funcionamiento a corto plazo, sino también a la vida útil del aparato. Los componentes podrían dañarse y vas a tener que cambiar de router antes de tiempo. Para evitar que esto ocurra, asegúrate siempre de tenerlo en un lugar bien ventilado, lejos de fuentes de calor y mantenerlo limpio.
Desaprovechas la señal del Wi-Fi
También hay que mencionar que vas a desaprovechar la señal del Wi-Fi si lo pones junto a una ventana. Parte de la cobertura se va a perder a la calle, a un patio o a cualquier lugar fuera de tu vivienda. Eso hará que no concentres la cobertura donde realmente lo necesitas.
Lo ideal es que tengas el router en una zona central de tu vivienda, desde donde pueda repartir la señal inalámbrica y conectar el resto de aparatos que tengas en casa. Asegúrate de ponerlo donde realmente necesitas tener cobertura y no junto a una ventana o cualquier otra zona donde desaproveches la señal inalámbrica.
Mayor riesgo de ataques
Además, otro factor a tener en cuenta es que podría aumentar el riesgo de sufrir ataques informáticos. Como la señal va a salir de tu vivienda a través de la ventana, eso puede facilitar que llegue a posibles atacantes en la calle o en otro edificio cercano. La cobertura va a llegar con mayor potencia.
En cualquier caso, para evitar problemas de este tipo, es fundamental siempre utilizar buenas contraseñas. Asegúrate de usar una clave robusta, tener un cifrado actual y evitar otros obsoletos como WPA o WEP. Esto, unido a tener el firmware del router actualizado, evitará posibles ataques que puedan comprometer tu seguridad.
Por tanto, no es buena idea tener el router junto a una ventana. Es esencial que lo ubiques correctamente, en un lugar central y alejado de fuentes de calor. Además, evitarás desaprovechar la cobertura inalámbrica e incluso protegerte mejor de posibles ataques contra tu red Wi-Fi.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el firmware de un router y por qué conviene mantenerlo actualizado?
El firmware es el software interno que controla el funcionamiento del router, gestionando su conectividad y seguridad. Mantenerlo actualizado corrige vulnerabilidades conocidas y mejora el rendimiento, reduciendo el riesgo de intrusiones en la red.
¿Qué diferencia hay entre los cifrados WPA2 y WPA3 en una red Wi-Fi?
WPA2 es un protocolo de seguridad ampliamente usado que cifra la conexión Wi-Fi, aunque presenta vulnerabilidades conocidas desde hace años. WPA3 lo sustituye con un cifrado más robusto y una protección mejorada frente a ataques de fuerza bruta.
¿Qué otros lugares conviene evitar al instalar un router además de las ventanas?
Conviene evitar colocar el router junto a electrodomésticos como microondas o teléfonos inalámbricos, ya que pueden generar interferencias. Tampoco es recomendable esconderlo dentro de armarios o detrás de paredes gruesas, pues reduce el alcance de la señal.
¿Cómo puedo comprobar la intensidad de la señal Wi-Fi en distintas zonas de mi casa?
Existen aplicaciones móviles y programas de escritorio, como analizadores de redes Wi-Fi, que miden la intensidad de la señal en distintos puntos de la vivienda. Estas herramientas ayudan a identificar zonas con mala cobertura y decidir la mejor ubicación del router.
























