Por qué el Wi-Fi no puede competir con las conexiones Ethernet, aunque tengas el protocolo más actual

El Wi-Fi ha evolucionado mucho en los últimos años gracias a protocolos como Wi-Fi 6, Wi-Fi 6E y Wi-Fi 7. Es ahora más veloz, la cobertura llega más lejos y hay mayor capacidad para conectar muchos dispositivos. Sin embargo, eso no significa que realmente pueda competir con la opción de cable Ethernet a todos los niveles. Hay situaciones en las que sigue siendo mejor conectar los dispositivos de forma alámbrica.

Por qué las redes inalámbricas tienen limitaciones

Aunque tengas Wi-Fi 7, que es el último estándar disponible, podrías tener peor conexión que si te conectas por cable. Puede que no aproveches realmente la velocidad máxima que soporta, que tengas muchas redes cerca, que te conectes desde muy lejos o que incluso tengas dispositivos que no son compatibles.

La velocidad teórica no es igual que la real

Si hablamos de velocidad teórica, el Wi-Fi 7 es muy superior a la tecnología anterior. El estándar 802.11be, como puedes ver en las especificaciones oficiales de IEEE, y de fabricantes como TP-Link, podría llegar a los 46 Gbps. No obstante, la realidad es que esa velocidad teórica no se alcanza al usar dispositivos normales.

Por tanto, la velocidad real, lo que llega a tus dispositivos, no suele superar al uso de cable Ethernet. Al menos, no a nivel doméstico y de forma general. Por ello, utilizar cable sigue siendo una opción a tener en cuenta, siempre y cuando quieras mantener la máxima velocidad y de forma estable. Eso sí, alguien con un router que tenga Wi-Fi 7, en condiciones adecuadas, puede alcanzar más velocidad que utilizando un puerto Gigabit Ethernet.

Competencia con otras redes

También debes tener en cuenta el problema de las redes cercanas. Podría haber redes de tus vecinos que compitan con tu Wi-Fi, lo cual va a hacer que la red inalámbrica funcione peor, de forma inestable y con menos velocidad. Dependerá mucho de dónde ubiques el router y de la cantidad de redes cercanas.

Ese problema no está presente a la hora de utilizar cable Ethernet. La conexión va a ser estable y no tendrás problemas si hay muchas redes cerca.

Ordenador portátil sobre una mesa de madera con un icono de señal Wi-Fi superpuesto en color rojo.
El uso de redes inalámbricas en equipos portátiles es fundamental para el trabajo en movilidad y la conectividad constante. / Foto: Pixnio y montaje hecho por RedesZone

La latencia puede ser inestable

Más allá de la velocidad, algo muy importante para considerar que una conexión de Internet es de calidad es tener una latencia baja. Es clave a la hora de jugar online o realizar una videollamada. Por Wi-Fi, la conexión suele tener una latencia más elevada y eso lo vas a notar.

Una vez más, conectarte a través de cable puede permitir que la conexión sea más estable y evitar así problemas al tener una latencia que sube y baja continuamente.